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 Introducción
 Periodismo a la BBC, Nigel Chapman
 Conflicto de intereses, Martin Murphy
 Publicidad indirecta, Jonathan Legard
 La confianza del publico, Zahir Tanin
 Opinión personal, Xabier Celaya
 El poder del drama, Fiona Ledger
 Las relaciones públicas, Nick Rankin
 En caso de duda
 Los riesgos legales
 
La confianza del publico en Afganistán, Zahir Tanin

El público internacional debe poder confiar en la integridad de la cobertura periodística de la BBC en todos sus medios de difusión.

Esa confianza, estrechamente vinculada a la independencia de la organización, debe ser cultivada demostrándole a nuestra audiencia que las decisiones periodísticas que adoptamos se hacen por razones estrictamente editoriales y no debido a presiones de grupos comerciales, políticos o de intereses especiales.


La confianza del público en Afganistán - Zahir Tanin, editor de la Sección Afgana, Persa y del Asia Central

La BBC está ubicada en una posición muy especial ante el público de Afganistán.

La Sección Afgana del Servicio Mundial ha venido transmitiendo sus programas al país desde hace más de 60 años en lengua persa y 23 en pastún.

Además, dada la ausencia de un medio informativo nacional sólido y efectivo, la audiencia percibe a la BBC como un proveedor de noticias bien informado, imparcial y de amplio criterio.

Sabemos, por ejemplo, que el 80% de los habitantes de Kabul escuchan nuestras transmisiones de radio.

Cambios sociales

Afganistán comenzó en 2002 su lento avance hacia una situación en la que impere el orden social en manos de civiles.
La relativa libertad de prensa alentada por estos cambios ha impulsado el surgimiento de emisoras locales e internacionales.

A su vez, la nueva competencia ha planeado a la BBC grandes desafíos editoriales, de producción e, incluso, de distribución.

Se hizo necesario adoptar mejores técnicas para llegar al público, además de la creación de una red de periodistas preparados para informar ya no sobre la guerra, sino el debate de ideas y los entretelones de la nueva situación política.

Ahora contamos con mejores transmisores de onda media, cuya señal está disponible en FM en Kabul y en Mazar, y pronto llegarán a otras localidades del país.

La BBC contaba con apenas un reportero en Afganistán, pero ahora tenemos más de 20 periodistas y productores de radio para los servicios en lengua persa y pastún.

La confianza del público

No obstante, el principal desafío sigue siendo editorial: ¿cómo mantener la confianza de nuestra audiencia, a la vez que proporcionamos análisis a fondo de la situación que atraviesa el país para ayudar al oyente a entender lo que sucede?

El problema se manifiesta abiertamente a la hora de informar sobre los caudillos regionales, los llamados "señores de la guerra", un fenómeno típicamente afgano.

Si bien estos caudillos locales afirman que representan al gobierno en las áreas que dominan, no están realmente bajo el control de las autoridades centrales de Kabul.

Asimismo, siempre resulta problemático informar sobre los puntos de vista religiosos o las condenas a muerte (Fatwa) lanzadas por los grupos que se oponen al gobierno y a la presencia de las tropas de Estados Unidos; grupos que, además, abogan por la violencia.

En 2003, el caudillo Gulbudin Hekmatyar, ex primer ministro del gobierno central y ahora prófugo de la justicia afgana, nos envió un videocasete con un mensaje suyo en el que exhortaba a la guerra santa (Yihad) contra los estadounidenses.

Nuestros periodistas informaron sobre el contenido de la cinta como un hecho noticioso y transmitieron un corte de sonido con la voz de Hekmatyar.

La reacción del gobierno de Kabul no se hizo esperar, acusándonos de promover la causa de los terroristas.

Éste es apenas uno de los muchos dilemas que enfrentamos a diario.
 
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