Los secretos del pulpo que inspiran a la robótica

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- Autor, Victoria Gill
- Título del autor, BBC Ciencia
Con la ayuda de cámaras de alta velocidad, un grupo de científicos reveló cómo los pulpos coordinan sus brazos para nadar o arrastrarse.
Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén grabaron a pulpos para saber exactamente cómo estos animales usan sus brazos con una flexibilidad casi ilimitada cuando se mueven.
La grabación puso de manifiesto la sorprendente simplicidad de su movimiento. Eligen qué brazo usar para impulsarse a sí mismos hacia adelante.

Fuente de la imagen, Guy Levy
Los resultados fueron publicados en la revista Current Biology.
El estudio es el primer análisis detallado de cómo los pulpos se las arreglan para desplazarse sin un esqueleto rígido.
Cómo estos animales controlan y mueven sus blandos cuerpos resulta de interés a los ingenieros que aspiran a diseñar robots inspirados en su biología.
“La sociedad quiere construir robots blandos para propósitos médicos y operaciones de rescate”, sostiene el doctor Guy Levy, uno de los investigadores involucrados en el proyecto.

Fuente de la imagen, Guy Levy
Inspirados en los brazos del pulpo no estarían limitados por articulaciones fijas, explica.
Esto podría ser útil para acceder a lugares estrechos y difíciles de alcanzar, quizás para ayudar a personas atrapadas en un edificio derrumbado.
Escoger una pierna
Para descubrir los secretos de los movimientos eficientes del pulpo, el doctor Levy y el profesor Benny Hochner grabaron a los animales desde un ángulo inferior mientras se desplazaban y analizaron su movimiento fotograma a fotograma.

Fuente de la imagen, Guy Levy
Este detallado estudio mostró que, gracias a acortarse y alargarse, cada brazo empuja el cuerpo en una sola dirección.
“Así que el pulpo sólo tiene que decidir qué brazo utilizar para impulsarse, no necesita decidir a qué dirección debe empujar el mismo”, explica Levy.

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“Encuentra una simple solución para un problema potencialmente complicado. Sólo tiene que escoger qué brazo utilizar”.
Y debido a que estas criaturas son capaces de mover cualquiera de sus ocho patas, son capaces de moverse en cualquiera dirección, no importa a qué se enfrente en su camino. Asimismo, no hay un ritmo o patrón para el movimiento ondulante de sus extremidades.
El siguiente paso de los científicos es ahondar en los circuitos internos del sistema nervioso del pulpo para averiguar exactamente cómo se coordina este movimiento.
Estos científicos lo consideran un animal asombroso.
"Cada vez que tratamos de entender algo nuevo sobre el pulpo, hay nuevas sorpresas", asevera el doctor Levy.











