¿Habrá justicia alguna vez para los negros de Estados Unidos?

Protestas en Nueva York

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Pie de foto, Los casos de Michael Brown en Ferguson y Eric Garner en Staten Island han generado una profunda indignación hacia la actuación de la policía.
    • Autor, Clive Myrie
    • Título del autor, BBC

Miles de personas volvieron este viernes a las calles de varias ciudades en Estados Unidos para protestar por lo qe consideran un uso excesivo de la fuerza por parte de la policía en especial contra hombres de raza negra. El periodista de la BBC Clive Myrie ofrece su visión personal sobre los recientes sucesos de violencia policial.

Imagínese que es usted un agente de policía y dos hombres se acercan tarde en la noche.

Uno es blanco y el otro es negro, pero ambos portan botellas.

En muchas partes de Estados Unidos, puede decidir –de forma legítima- no tratar a esos hombres con igualdad.

Puede ignorar al hombre blanco y dirigirse al negro y asumir que quiere atacarle a usted o a otra persona con la botella.

Si durante sus intentos para reducirlo o arrestarlo teme por su vida, como agente de policía lo puede matar y no será procesado.

Eso, en resumen, es cómo funciona el sesgo racial en EE.UU. y, al igual que en muchas de las cosas relacionadas con la raza en EE.UU., es una política que se remonta a la época de la esclavitud.

A finales del siglo XVII, a la policía de Filadelfia se le otorgó el derecho a parar y detener a cualquier negro que estuviera vagando por las calles.

El prisma del racismo

Quizá no haga tanto tiempo desde que se prohibió la esclavitud, pero arrestar a alguien porque puede estar tramando algo malo, simplemente porque es negro, es todavía política policial en gran parte del país.

Muchos estadounidenses negros ven las muertes de hombres negros a manos de agentes de policía blancos a través del prisma del racismo, y una mirada a los datos sugiere que pueden no estar desencaminados.

Ferguson, un barrio de San Luis, Misuri, es el lugar donde Michael Brown, un adolescente negro desarmado, murió por los disparos de un agente de policía blanco.

Eric Holder, fiscal general de EE.UU., presentó nuevas medidas.

Por ley, Ferguson tiene que registrar cada año el número de veces que agentes de policía paran a conductores para pedirles la identificación.

El año pasado, los conductores negros representaron el 86% de todas las paradas de tráfico, pese a que conforman el 67% de la población de la ciudad.

Gritos a un policía

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Pie de foto, Desde el Departamento de Justicia se reconoce que hay una crisis de confianza entre la población y las fuerzas del orden.

Los conductores blancos por contraste fueron objeto del 13% de las paradas, pese a formar el 29% de la población.

Además, los conductores negros protagonizaron el 93% de los arrestos y los blancos el 7%.

Ahora, quizá estén pensando: "Bueno, la policía debe tener una buena razón para todo esto".

Pero cuando la policía de Ferguson registró el auto de los sospechosos encontró drogas y objetos sospechosos en más de un tercio de los sujetos blancos y sólo en un quinto de los conductores negros.

Por tanto, una proporción más alta de blancos eran criminales y aun así pararon y arrestaron a más negros.

Según datos de la Oficina de Estadísticas Judiciales de EE.UU., casi el 3% de la población masculina negra de EE.UU. está en prisión, en comparación con el 0,5% de los blancos.

<bold><link type="page"><caption> Lea también: 5 cifras para entender la desigualdad racial de EE.UU.</caption><url href="http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/08/140814_eeuu_desigualdad_racial_ferguson_misuri_tsb.shtml" platform="highweb"/></link></bold>

Problema de confianza

Si esta es la realidad, ¿cómo puede haber ninguna confianza de que un hombre negro recibirá un trato justo por parte de la policía?

Los disturbios se extendieron en Ferguson después de la muerte de Michael Brown el 9 de agosto, y también el pasado 24 de noviembre, cuando se anunció que no iban a procesar a Darren Wilson, el policía blanco que lo mató.

Hay juntas electorales en todo Estados Unidos que dicen que quieren terminar con el fraude electoral, por lo que adoptan normas que, de forma desproporcionada, afectan a negros e hispanos estadounidenses, dificultando que puedan votar.

En la mayoría de los datos socioeconómicos, los negros estadounidenses aparecen en lo más bajo de la pirámide, con altos niveles de desempleo, desahucios, tasas de mortalidad infantil, viviendas humildes, baja educación y pobreza.

Y lo más paradójico de esto es que hay un hombre negro en la Casa Blanca.

Un grito de ayuda

Los disturbios en Ferguson, creo, fueron una petición de ayuda de una comunidad que se siente oprimida.

Protestas

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Pie de foto, En los disturbios de Ferguson, el autor percibe una necesidad de expresar la angustia,

La quema, el saqueo y la violencia fueron un grito de angustia, no sólo hacia la sociedad blanca para que se despierte sino para el jefe de Estado, negro.

Conforme a los datos de la Oficina del Censo de EE.UU. y la Oficina de Estadísticas Judiciales de EE.UU.:

  • 13% de la población de EE.UU. es negra
  • 28% de los sospechosos arrestados en EE.UU. en 2010 eran negros
  • 32% de las personas muertas en incidentes relacionados con arrestos entre 2003 y 2009 eran negras
  • 42% de los presos en el corredor de la muerte en 2012 eran negros

"¿Qué estás haciendo para ayudar a los tuyos?", era el mensaje que se le enviaba al presidente.

Bajo el mandato de Barack Obama, las perspectivas económicas de los negros estadounidenses no sólo no han mejorado sino que han ido a peor, en un contexto de una economía débil que intenta remontar tras la crisis.

Cambios en el sistema de justicia

Pero cuando se trata de la aplicación de la ley, el presidente estadounidense ha intentado nivelar la balanza para los negros.

Su fiscal general, Eric Holder, que es negro, asegura que los derechos civiles son una prioridad para el Departamento de Justicia y reconoce la injusticia del sistema de justicia penal en el trato hacia las minorías.

Especialmente en los casos de condenados por crímenes no violentos relacionados con las drogas, que según Holder afectan de forma dura y desproporcionada a los acusados negros.

Eric Holder

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Pie de foto, El fiscal general de EE.UU., que pronto dejará su cargo, ha propuesto cambios en las directrices federales para mejorar la situación de los derechos civiles.

Lanzó la iniciativa Smart on Crime (Inteligentes contra el crimen) por la que instruyó a los fiscales federales a dejar de imputar a muchos acusados por crímenes menores relacionados con las drogas con cargos que implican sentencias obligatorias de prisión.

Amplió los criterios para que los presos puedan optar a clemencia, con el objetivo de que más reos la pidan.

Y respaldó cambios en las directrices de las sentencias federales que pueden hacer que decenas de miles de presos por ofensas de drogas puedan salir antes en libertad.

<bold><link type="page"><caption> Lea también: Obama pierde a Eric Holder, uno de sus más fieles escuderos</caption><url href="http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/09/140925_eeuu_renuncia_eric_holder_tsb.shtml" platform="highweb"/></link></bold>

El 44% de los residentes de la ciudad de Nueva York son blancos pero la proporción media de agentes de policía blancos para las grandes ciudades estadounidenses es de 56% (Fuente: Oficina del Censo de EE.UU., Oficina de Estadísticas Judiciales de EE.UU).

Después del tiroteo de Ferguson, Holder se plantea emitir nuevas directrices para limitar el prejuicio racial.

Pero, y es un pero grande, todas estas iniciativas afectan a la ley federal.

Marcar un ejemplo

Las legislaciones local y estatal pueden seguir como hasta ahora.

Pero la esperanza, dice Holder, es que las directrices federales marquen un ejemplo.

Mientras tanto, es probable que haya más Michael Browns, Trayvon Martins, Darrien Hunts, o Kajieme Powells.

Todos ellos eran hombres negros que, a ojos de su comunidad, fueron disparados con resultado de muerte por el color de su piel.

Holder, que pronto dejará su cargo, ha hablado sobre las veces en que, siendo joven, fue parado y confrontado por la policía sin motivo.

Jesse Jackson

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Pie de foto, Jesse Jackson tenía grandes esperanzas cuando Obama llegó a la presidencia.

Recuerdo ser parado, no en Estados Unidos sino en París (Francia) por la policía y era obvio que la única razón fue que soy negro. No es una sensación agradable, créanme.

He entrevistado al reverendo Jesse Jackson muchas veces. La última ocasión fue en vísperas de la investidura de Barack Obama como presidente en 2009.

Me dijo que el significado de ese momento es que les demostró a personas de otras partes del mundo que el color no importa, que no debe definirnos, que en ese sentido, Estados Unidos lidera el camino.

En plena era Obama, oh, qué despertar más brusco han supuesto los incidentes de Ferguson.