El Año del Conejo (en peligro)

Cuando se acerca el comienzo del Año del Conejo en el calendario chino, BBC Mundo repasa algunas de las especies de ese pequeño mamífero que están en peligro de extinción.

Grupo de conejos
Pie de foto, Mientras nos preparamos para recibir el Año del Conejo según el calendario chino, los defensores del medio ambiente advierten que, pese a su reputación de prolíficos reproductores, cerca de una cuarta parte de los conejos y liebres están en peligro de extinción.
Conejo de la especie Idahoensis Brachylagus
Pie de foto, Los conejos enanos de América del Norte (idahoensis Brachylagus) están amenazados ya que la agricultura se ha apoderado de los territorios en los que solían vivir y reproducirse.
Conejo de la especie Pentalagus furnessi
Pie de foto, El conejo de Amami (Pentalagus furnessi) sólo se encuentra ya en dos pequeñas islas en el sur de Japón. La introducción de mangostas para controlar la población de serpientes venenosas en esos territorios, ha puesto en peligro a este pequeño mamífero.
Conejo de la especie Oryctolagus cuniculus
Pie de foto, La población de estos conejos europeos (Oryctolagus cuniculus) que habitan en la Península Ibérica ha descendido de forma drástica sobre todo por la fiebre hemorrágica y por la pérdida de su hábitat natural, según denuncia la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés).
Conejo de la especie Lepus flavigularis
Pie de foto, Sólo quedan alrededor de un millar de ejemplares de esta especie (Lepus flavigularis), originaria de México. También ha sido la disminución de su hábitat natural lo que lo ha colocado en la lista de animales amenazados de la IUCN.
Conejo de la especie iliensis Ochotona
Pie de foto, Este miembro de la familia de los lagomorfos (iliensis Ochotona) vive en altos acantilados de China. Su población ha disminuido recientemente, lo que ha puesto en alerta a biólogos y ambientalistas.
Conejo de la especie Bunolagus monticularis
Pie de foto, El conejo ribereño (Bunolagus monticularis) es el único que aún puede encontrarse en la región de Karoo, en el centro de Sudáfrica. Es uno de los que está más seriamente amenazado. Quedan menos de 240 ejemplares en libertad.