La Revolución Cubana se pasa a la guayabera

- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC Mundo
Para muchos, la revolución cubana siempre tendrá el color verde olivo de los uniformes del Che y Fidel Castro.
Pero desde el miércoles, en Cuba, la guayabera es la "prenda oficial" para ceremonias diplomáticas o de Estado.
En un decreto firmado por el canciller Bruno Rodríguez y publicado en la Gaceta Oficial se explica que la decisión se toma porque la camisa constituye "una de las más auténticas y legítimas expresiones de cubanía".
Y, tal vez más importante, porque la tradicional camisa combina "elegancia y comodidad para un clima tropical" como el cubano.
Tradición cubana
Cuba reclama la paternidad de esta "prenda de vestir de hombre que cubre la parte superior del cuerpo, con mangas cortas o largas, adornada con alforzas verticales, y, a veces, con bordados, y que lleva bolsillos en la pechera y en los faldones" (la definición es de la Real Academia Española), muy popular en toda la región del Caribe pero también en lugares como las Canarias y las Filipinas.
Y en la ciudad cubana de Sancti Spíritus hay incluso un "Museo de la Guayabera" que conserva prendas usadas por el ex presidente cubano Fidel Castro, la bailarina Alicia Alonso, el escritor colombiano Gabriel García Márquez y el mandatario venezolano Hugo Chávez.
De hecho, la tradicional camisa -por lo general confeccionada con lino o algodón- nunca desapareció completamente de la Cuba, ni siquiera a raíz del triunfo de la revolución, aunque en los primeros años no logró competir con la ubicuidad de los uniformes de las milicias.
Y una guayabera fue también la prenda de vestir elegida para la primera aparición pública de Fidel Castro en ropa de civil, durante una cumbre celebrada en Colombia en 1994.
Su hermano Raúl, el actual presidente de Cuba, también acostumbra vestir guayaberas para recibir a dignatarios extranjeros y otras ceremonias oficiales.
Y las altas temperaturas y humedad propias del clima de la isla, probablemente hubieran impedido su remplazo por trajes y corbatas, aún sin la necesidad de decretos oficiales.
Aunque claro, siempre cabe la posibilidad de que el verdadero objetivo fuera evitar la institucionalización de las sudaderas empleadas por Fidel Castro durante su convalecencia.









