Cuando vi salir a mi papá, la primera persona en la que pensé fue en mi mamá que murió hace ocho años.
Fue un momento de enorme alegría que me hubiera encantado compartir con ella. Hubieran sido muy diferentes las circunstancias si ella hubiera estado acá.
A mi papá lo vimos salir por televisión, ahí mismo, pero en una pantalla desde el hospital de campaña.
Nos abrazamos con mi hermana y nos pusimos a llorar. Gritamos de alegría.
Mi hermano fue hasta la cápsula para recibirlo. No tenía ningún mensaje en especial, sólo el saludo de la familia.
Tampoco iba a tener tiempo para mucho más que para recibirlo y saludarlo.
Le entregó una bandera del Colo Colo, que es el equipo favorito de mi papá. Eso fue lo único que pudimos hacer.
Es poco tiempo en la salida, enseguida lo subieron a la camilla y se lo llevaron al hospital.
Fue muy bonito, ver que salió es una experiencia muy bonita. Nos alegramos muchísimo de ver que está bien.
Todavía habrá que ver qué dicen los médicos, pero nosotras lo vimos bien, aunque pálido, pálido. Pero eso es normal después de tanto tiempo ahí encerrado.
Estamos muy contentos y también muy agradecidos a toda la gente, a todo el mundo.
Durante las labores de rescate, los familiares de Omar Reygadas, uno de los 33 mineros chilenos atrapados bajo tierra, nos contaron su larga espera en este diario.
Tanto ellos como nosotros agradecemos sus mensajes de aliento y su participación en cada una de las entradas. clic Lea algunos de los comentarios que hemos recibido.