BBC Mundo
Última actualización: jueves, 6 de mayo de 2010 - 03:08 GMT

Parte el domo gigante para controlar derrame

Redacción

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El domo con el que British Petroleum (BP) pretende frenar gran parte del derrame causado por la plataforma petrolera Deepwater Horizon fue trasladado en la noche del miércoles en un barco desde Port Fouchon, en la costa de Luisiana.

Con esa cúpula de hormigón y acero de 100 toneladas, los ingenieros de la compañía BP tratarán de contener las filtraciones de crudo causadas por la plataforma de perforación de esa compañía que se hundió en el Golfo de México hace dos semanas.

La cámara, de unos 12 metros de altura ha sido creada para recoger un 85% del petróleo vertido en el lecho marino, sacarlo a la superficie y cargarlo en una barcaza.

La estructura está equipada con válvulas y tuberías que llevarán el crudo en un buque tanque. Se calcula que este trabajo dure unos dos días.

Según le adelantó a la BBC el director de BP, Tony Hayward, este operativo, llevado a cabo a más de 1.500 metros de profundidad, no tiene precedentes.

En la construcción de la cámara ha trabajado un equipo de 25 personas las 24 horas del día.

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Más explosiones controladas

Por otra parte, las autoridades estadounidenses adelantaron que llevarán a cabo explosiones controladas en zonas del mar que han sido afectadas por el derrame para evitar que se acerque a la costa.

Los ingenieros de BP consiguieron bloquear el martes una de las filtraciones de la plataforma de perforación hundida.

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clic El costo económico del desastre ecológico puede ascender a miles de millones de dólares.

Pese a que los tribunales tendrán la última palabra en torno a quién pagará por los daños, la Casa Blanca adelantó que British Petroleum deberá hacerse cargo económicamente de las tareas de limpieza.

El corresponsal de la BBC, Alex Ritson, recuerda que después del derrame causado por el Exxon Valdés en la costa de Alaska en 1989, se aprobó una ley por la que las petroleras están obligadas a pagar íntegramente los costos de limpieza ante eventuales accidentes.

Pero, además de los costos de la limpieza del petróleo derramado, los gastos del desastre van más allá, ya que pescadores, dueños de hoteles y otras personas que viven del turismo o los recursos marinos pueden perder millones de dólares.