En Europa sigue el caos aéreo que afecta a miles de vuelos en todo el mundo por la erupción del volcán islandés. Algunos lectores de la BBC afectados por la situación enviaron sus testimonios.
"Luego de pasar aquí dos semanas, pensaba volar de regreso a Manchester (Inglaterra) el viernes. Sabíamos que el vuelo desde Hong Kong había sido cancelado, pero no nos dimos cuenta de cuán largas serían las demoras.
Por suerte duermo con mi madre, por lo que no tengo que preocuparme por el hospedaje. Soy maestra en una escuela primaria y debería estar de regreso el lunes, pero me acaban de informar que no hay vuelos hasta por lo menos el 28 de abril. Estoy en lista de espera.
Me siento muy culpable por mis alumnos, que son pequeños y necesitan estabilidad. Por suerte la directora de la escuela ha sido muy comprensiva conmigo".
"El aeropuerto cerró anoche y desde entonces la aerolínea no nos ha ayudado con el alojamiento. He tenido que buscarme hotel por mi cuenta. Encima no tengo dinero para comida, teléfono, etc.
Tengo medicación para mi epilepsia suficiente hasta mañana, por lo cual es probable que si no consigo los medicamentos empiece a tener convulsiones.
Entiendo que todos estamos en el mismo barco y que poco podemos hacer al respecto. Estoy muy cansado y quiero estar en mi casa".
Estudiante universitaria de 21 años, Moira Hickson está varada en Moscú con su madre. Volaban desde Tailandia a Inglaterra, pero quedaron atrapadas en una escala en Moscú.
Según le dijo a su novio, Chris Turmott, las tratan como prisioneras. En este momento se encuentran en un hotel cercano al aeropuerto, vigiladas por guardias armados.
De acuerdo con su testimonio, todos los que volaban con ella, incluyendo niños, fueron confinados al pasillo de un hotel y como no tienen visas no se les permite abandonar las habitaciones más que para bajar al restaurante del hotel, siempre escoltados por los guardias armados.
Como no hablan ruso y nadie allí habla inglés, no logran enterarse de lo que está ocurriendo.
"Soy uno de los afortunados que pudieron regresar a casa. Luego de que cancelaran mi vuelo desde Pisa el jueves por la mañana, pude conseguir otro vuelo de Florencia a París y aterricé justo antes de que cerraran el espacio aéreo.
Los viajes en el Eurostar (tren que une Francia y el Reino Unido) estaban agotados, pero conseguí un billete a Calais. Allí alquilé un coche y me subí a un ferry, manejé hasta el Reino Unido y allí devolví el auto.
Mi consejo es que vayan a Calais y alquilen un coche, aunque es caro: 600 euros".
¿Se vio afectado por el caos aéreo? Puede enviar sus imágenes o videos. También puede contarnos su experiencia escribiendo a participe@bbc.co.uk