
Fieles chiítas conmemoran la Ashura en Kabul, Afganistán. Esta festividad religiosa recuerda el martirio y la muerte del imán Hussein en la batalla de Kerbala, actual Irak, en el año 680. "Ashura" significa "diez" y hace referencia al décimo día del mes "Muharram", el primero del calendario musulmán, cuando se celebra la festividad.

Flagelarse con cadenas y golpearse con espadas hasta sangrar son las manifestaciones más espectaculares de la Ashura. Hussein, que fue asesinado por el califa Yazid, era nieto de Mahoma y era considerado por los chiítas como su sucesor legítimo.

Kerbala, en Irak, es el centro de esta festividad. Entre el sábado y el domingo, más de un millón y medio de fieles asistirán a las celebraciones. Según la tradición, Hussein fue decapitado y mutilado en esta ciudad.

En los últimos años, la Ashura ha sido objeto de atentados. En los últimos días varios peregrinos han muerto en diversos ataques. En 2004, más de 170 personas murieron en una serie de atentados en Bagdad y Kerbala. Este año, además de la seguridad, también se intentarán controlar los contagios de gripe porcina.

A pesar de las amenazas de los últimos años, más de 60.000 de los fieles que se congregan en Kerbala son extranjeros, mayoritariamente iraníes. Muchos visten ropas negras como señal de luto por la muerte de Hussein.

Comerciante de Bagdad vende objetos relacionados con la Ashura, entre ellos "retratos" del imán Hussein. La representación humana es común en el Islam chiíta, en contraposición a otras confesiones musulmanas, que la consideran prohibida.

Hombre disfrazado del imán Abbas, hermano de Hussein, y también asesinado en Kerbala. Durante la Ashura, los fieles recrean los hechos sucedidos en el siglo VII.

Kerbala está a unos 110 kilómetros de Bagdad. Los "tronos" de Hussein y Abbas, donde se cree que descansan los cuerpos de los imanes, son el centro de las celebraciones. Los chiítas, mahyoritarios en Irak e Irán, representan del 15% de los musulmanes de todo el mundo.