
India y Pakistán comparten unos 2.900 kilómetros de frontera. Muros, alambradas o fortificaciones se extienden por casi la mitad de la línea fronteriza.

Campesinos se dirigen a trabajar la tierra en las inmediaciones de la barrera fronteriza. Muchas familias tienen sus parcelas en "tierra de nadie" y sufren restricciones y controles para acceder a ellas.

La Fuerza india de Seguridad de Fronteras reclutó al primer grupo de mujeres, formado por 175 guardias.

Un soldado paquistaní custodia la llamada Línea de Control de Cachemira, una fuente de frecuentes roces entre las dos potencias nucleares.

A finales de la década de los años 80, India comenzó a levantar la barrera en los estados de Punjab y Rajastán con el argumento de "combatir el terrorismo".

Familiares y allegados de un oficial indio -muerto en un enfrentamiento con rebeldes islámicos que intentaban pasar la frontera- asisten a su funeral en Jammu, India, en septiembre pasado.

Pobladores de una aldea cerca del paso fronterizo de Wagah, en el Punjab, se concentran cerca del lugar donde cayeron tres misiles, según India, también en septiembre último. Las fuerzas fronterizas paquistaníes rechazaron la denuncia india de agresión.

Nueva Delhi ha dicho que pretende cercar toda la extensión de la frontera, con la única excepción de aquellos terrenos -montañas o pantanos- donde las condiciones hagan imposible levantar un muro.

Las limitaciones de movimiento hacen que pobladores de un lado de la frontera no puedan conocer los pueblos a muy corta distancia en el otro.

El paso de Wagah, que une las ciudades de Amritsar, en India, y Lahore, en Pakistán, es descrito como la única frontera en el mundo que posee un auditorio. Allí cada día se arrían las banderas en una colorida ceremonia.
La frontera que comparten India y Pakistán, ambas potencias nucleares, es una de las más volátiles del planeta.
Muros, alambradas o fortificaciones se extienden por casi la mitad de los 2.900 kilómetros de línea fronteriza, y la intención manifestada por Nueva Delhi es cubrirla prácticamente toda.
A finales de la década de los años 80, India comenzó a levantar la barrera en los estados de Punjab y Rajastán con el argumento de "combatir el terrorismo".
Un motivo frecuente de tensión es la valla de alambres, combinados con minas y alta tecnología, conocida como Línea de Control, erigida a casi todo lo largo de la frontera de facto en Cachemira, no reconocida por Pakistán.