
La cerca empezó a construirse en 1991. Después de años de no verse, las personas utilizan este sitio para reencontrarse. Este escenario de almuerzos, charlas y abrazos pronto será remplazado por otra serie de barrotes y mallas de metal que impedirán el contacto físico entre los familiares, amigos y parejas. Fotos: María Teresa Fernández

La cerca no podrá seguir siendo testigo de las historias de reencuentros entre familiares, parejas o amigos. El parque se ha cerrado, están levantado una segunda y una tercera cerca e incrementando la seguridad.

Familiares, amigos y parejas solían visitarse a través de la cerca en el parque de la Amistad. Tristemente este parque se ha cerrado para construir una doble cerca y evitar el contacto físico entre los habitantes de ambos países.

Los inmigrantes saben que sus manos son necesarias en EE.UU. Ellos las ofrecen y arriesgan hasta sus vidas para poner sus manos fuertes a trabajar y recibir remuneración por ello. Sus familias esperan inquietas y llenas de esperanzas el resultado de la osadía de su hijo, esposo o padre.

Hasta hace poco tiempo la cerca entre Playas de Tijuana e Imperial Beach no era un impedimento para que las parejas, los amigos o los familiares se acercaran físicamente. Pronto la construcción de una nueva cerca va impedir esa posibilidad de contacto en el único sitio a lo largo de toda la frontera donde esto podía llevarse a cabo.

La cerca está cumpliendo su cometido: separar a los dos países. Pero no ha podido separar a las familias que se dan cita los fines de semana para compartir unas horas, un almuerzo, unas sonrisas. Se está luchando para que el muro de metal que se ha levantado a lo largo de la frontera Tijuana-San Diego no termine de construirse.

Patricia Nixon inauguró oficialmente el parque de la Amistad en 1971 como símbolo de fraternidad entre los dos países. Las visitas de fin de semana de familiares y amigos en este parque ya no se podrán llevar a efecto. La construcción de una segunda cerca en este lugar impedirá el contacto físico.

La cerca que divide Tijuana y San Diego tristemente se comienza a construir en 1991 con placas de metal que habían sido utilizadas por el ejercito de EE.UU. en las guerras de Vietnam y el Golfo Pérsico. En 1993 no solo interfiere con el horizonte, sino que se comete la osadía de hacerla penetrar en el Océano Pacifico para ser rechazada, al poco tiempo, por la misma naturaleza, ya que la sal y la humedad la corroen y la destruyen.

Los pedazos de instalación que muestran las calaveras con los nombres de los inmigrantes que han muerto en su intento por cruzar a EE.UU. no son un obstáculo para aquellos que, esperando lograr “el sueño americano”, se acercan a observar a través de la cerca corroída lo que se ve al fondo: San Diego.

La dos cercas corren ahora paralelas acomodándose a la geografía del terreno, dividiéndolo, dándole un carácter propio por cada sitio por el que pasan. A veces las colonias se enfrentan a la primera cerca retándola, ya que aunque son sólo unos cuantos centímetros de metal son los suficientes para lograr dividir a estos dos países hermanos.

La cerca a lo largo de su recorrido se convierte en lienzo de expresión y muestra el sentir de la gente con este tipo de manifestaciones artísticas que se crean para concientizar y protestar. Estas, a veces con dueño o a veces anónimas, se convierten en un documento al cual se le debe dar voz.

Este cañón, que ya no es cañón, se ha rellenado con cerca de 1.9 millones de toneladas de tierra para poder construir otra cerca y hacer mas accesible el paso de los vehículos y mas difícil el paso de los inmigrantes. El paisaje ha sido alterado.

Aprovechando la longitud de la cerca, la expresión artística y de protesta de los diferentes grupos de activistas se hace presente. La Comisión Pro Defensa del Migrante y el Taller de Arte Fronterizo han trabajado unidos durante varios años tomando la enorme superficie de la cerca como espacio para instalar cruces con el nombre, procedencia y edad de los inmigrantes que han muerto en su intento por cruzar a EE.UU.

Coyotes ayudando a inmigrantes de diferentes partes de México y Centro América, utilizando lsa cruces con el nombre de los que han muerto en su intento por llegar a EE.UU. La luz del día, las cámaras de televisión, las instalaciones de cruces, de cajas de muertos, el graffiti con mensajes e información no los detiene ante su deseo de alcanzar el ya tan cercano y a la vez tan lejano “sueño americano”.

Pocos metros después de cruzar la cerca, los agentes de la patrulla fronteriza interrumpen el sueño de estos inmigrantes. No tardarán en buscar una nueva oportunidad para dejar atrás la pesadilla.