Cuando los líderes del G-20 se reunieron en Londres en abril pasado enfrentaban la peor recesión en sesenta años.
Y ante esa presión, adoptaron una larga lista de compromisos para rescatar la economía global, cambiar las reglas de juego del sistema financiero internacional, promover el comercio y ayudar a las naciones más pobres.
Casi seis meses después, ¿cuánto se ha avanzado en lo prometido?








