Mi primer día de trabajo fue ayer y me fue súper bien.
El día que lo dejé no me interesó mucho, sólo pensaba en subir a la mina. Pero ahora de regreso me han tratado súper bien, con muchas ganas. Mi jefe me dijo que mi trabajo siempre iba a estar allí, que no me preocupara.
Me conocen, llevo harto tiempo trabajando ahí y no hay ningún problema. Además yo trabajo en un canal regional y me tocó editar cosas de la mina, donde está mi papá.
Ahora subiré nada más los fines de semana a la mina, o si tenemos algún día que estar arriba o si nos llaman por algo urgente, allí tendríamos que subir.
Pero está mi hermana, Marcela, con su esposo. Ellos están subiendo todos los días. También mi otra hermana, Ximena. Suben como a las tres de la tarde y se quedan hasta después de la reunión, que es como a las seis y media. Apenas termina la reunión con la información nos llaman para contarnos todo.
Lo último que nos informaron fue que la máquina lleva más de cien metros perforados, que eso era bueno. Que los trabajadores estaban bien, que se estaban alimentando mucho mejor, pero lo principal fue el avance de la máquina.
Los cien metros son importantes. Según dicen los profesionales, esos son los más difíciles, que son los más duros. Lo bueno es que la máquina está rápida. Está la esperanza que en lugar de ser de dos, tres o cuatro meses sea uno y medio, quién sabe. A lo mejor es mucho antes.
Me contó que estaba a cargo de una cuadrilla allá abajo en la mina. Hacen turnos de noche y de día ya que tienen que recibir palomas, entregar las cartas. A veces hacer algún trabajo o algún movimiento en la mina.
En su grupo eligieron a mi padre como líder. Él siempre ha sido responsable en ese ámbito y como ha trabajado en todo caso como jefe, también le viene súper bien. Y a parte que tiene muy buena comunicación con la gente.
Se acerca el 18 y sería ideal poder hacer algo, pero hasta el momento no ha habido nada de comunicación. Es la independencia de Chile, pero no creo que se vaya a celebrar mucho. Iremos a acompañar hasta el campamento, vamos a estar allá y si hubiera comunicación sería ideal.
Durante las labores de rescate, los familiares de Omar Reygadas, uno de los 33 mineros chilenos atrapados bajo tierra, nos contaron su larga espera en este diario.
Tanto ellos como nosotros agradecemos sus mensajes de aliento y su participación en cada una de las entradas. clic Lea algunos de los comentarios que hemos recibido.