Hasta ayer, mi padre había estado estítico (estreñido). Estuvo estítico siete días, pero ya está bien, tomando sus medicamentos.
Tiene 56 años, y había tenido algunos pequeños incidentes en su vida, unos derrumbes por aquí y por allá, pero nunca había estado en una situación tan grave como ésta.
Nosotros, los hijos, estamos trabajando y los jefes se han portado bien. Nos han dado permiso y nos han pagado los días. La plata que ha recibido mi papá pasa directamente a su cuenta de ahorros.
Mi hermano habló con él por teléfono el otro día, pero ésa es la única comunicación que hemos tenido porque hasta el momento no ha habido otra. Nos hemos comunicado por carta no más.
En la carta que nos llegó ayer, nos dice que está bien, que está recibiendo todo allá abajo y que estemos tranquilos como hermanos, que oremos harto por él, por sus compañeros, y nos pide que tengamos paciencia.
La gente se ha portado súper bien con nosotros. Los amigos de mi papá nos llaman por teléfono, nos van a ver a la casa, nos preguntan si nos falta algo. Eso de parte de los amigos de nosotros y de parte de los amigos de mi padre.
"Ojalá mi papá no vuelva a trabajar en la mina. Pero depende de él no más"
Ximena Reygadas, hija de Omar Reygadas
La reacción de todo el país, del gobierno y de toda la gente ha sido bastante buena con los mineros. Han estado pendiente de ellos las 24 horas del día prácticamente y noticia que hay se sabe rápido.
Nosotros, como hermanos, pensamos que ojalá mi papá no vuelva a trabajar en la mina. Pero depende de él no más. Uno le puede dar la opinión de hijo, pero es medio porfiadito el hombre. Dice que los hijos no mandan a los padres.
Durante las labores de rescate, los familiares de Omar Reygadas, uno de los 33 mineros chilenos atrapados bajo tierra, nos contaron su larga espera en este diario.
Tanto ellos como nosotros agradecemos sus mensajes de aliento y su participación en cada una de las entradas. clic Lea algunos de los comentarios que hemos recibido.