
Unas 40 Damas de Blanco –madres y esposas de presos políticos cubanos- realizan estos días una serie de protestas demandando la liberación de sus familiares, la mayoría condenados hace siete años a largas penas de prisión. (Fotos de Raquel Pérez)

Esta miércoles la marcha partió de la iglesia católica de Santa Bárbara, ubicada en el barrio de Párraga, en las afueras de La Habana.

Cientos de personas acompañaron a las mujeres gritándoles consignas a favor del gobierno, dando vivas a Fidel Castro y a la Revolución. Durante todo el trayecto, hubo un cordón de personas vestidas de civil que impedía cualquier violencia física.

Los ánimos de los manifestantes de ambos bandos estaban caldeados. Cientos de personas coreaban consignas ofensivas como "¡Abajo la gusanera! Incluso los más radicales llegaron a llamar a las mujeres terroristas.

Los periodistas extranjeros superaban el número de las propias manifestantes. Las Damas de Blanco conversaron sin problemas con la prensa.

Tras un kilómetro de marcha y mediante un cordón policial las Damas de Blanco fueron conducidas hacia un grupo de autobuses. La policía empleó violencia mínima.

Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, se resistió a subir al autobús, protestó y demandó su derecho a manifestarse pacíficamente en reclamo de la libertad de su esposo y del resto de los presos políticos cubanos.

Prácticamente todas las Damas de Blanco forcejearon con las policías que las trasladaban hacia el autobús. Las agentes no respondían a los reclamos. Actuaban sin inmutarse, ni siquiera cambiaban la expresión del rostro.

Finalmente las Damas de Blanco son subidas al autobús pero continúan los gritos mutuos de los manifestantes de uno y otro lado, consignas que a veces se confunden. Mientras unos gritan Viva Fidel y los otros piden libertad.

Finalmente, igual que en ocasiones anteriores, los autobuses dejaron el lugar para trasladar a las Damas de Blanco. Pero seguirán las protestas: planean siete días de actividades en recuerdo de la captura de 75 disidentes hace justamente 7 años.