Los pescadores desafían el derrame

- Autor, Carlos Chirinos
- Título del autor, BBC Mundo, Washington
Las aguas del Golfo de México en Estados Unidos hierven en actividad. No solo la de los equipos que tratan de contener el derrame petrolero sino las de los pescadores que quieren recoger lo más que puedan ante el riesgo de contaminación.
El primero de mayo suele empezar la temporada de recolección de mariscos en las costas de los estados de Luisiana y Missisipi, una de las principales actividades económicas de la región, pero el avance del derrame ha forzado cambios.
La Comisión de Pesca y Vida Salvaje del Luisiana adelantó este jueves la apertura de la veda para que los barcos camaroneros puedan trabajar lo más posible antes de que la llegada del aceite obligue a detener la actividad.
Pero simultáneamente, ordenó el cierre de la zona 1 de pesca, la porción más al este del estado, y la más expuesta a la llegada de la mancha.
<link type="page"><caption> Lea también: El derrame de petróleo llega a la costa de Luisiana</caption><url href="http://www.bbc.co.uk/mundo/internacional/2010/04/100430_petroleo_derrame_toca_costa_estados_unidos_lh.shtml" platform="highweb"/></link>
Impacto ambiental y social
Las aguas del Golfo de México son el asiento de la industria pesquera y camaronera más importante del sur de EE.UU., con ventas cercanas a los US$3.000 millones anuales, por lo que se teme que el desastre tenga un impacto social y económico importante.
"Creo que las vidas de muchos se verán afectadas por esto", aseguró a BBC Mundo, Greg Stone, experto en conservación marina y océanos, y vicepresidente de Conservation International, una organización ambientalista ubicada en el área de Washington DC.
"Es una región muy rica, en la que las comunidades locales dependen de lo que el océano les aporta para su modo de vida y su bienestar, desde las operaciones turísticas hasta las pesqueras", afirmó Stone, quien es experto en "salud oceánica".
Este año, la Comisión ya había pospuesto el inicio de la temporada de pesca en algunos sectores por las insualmente bajas temperaturas sufridas durante el invierno que afectaron el crecimiento de los camarones.
"Es imposible que los pescadores usen sus redes en aguas aceitosas, y las mismas especies que recogen pueden quedar incomibles por la contaminación", dijo Stone.
Un grupo de camaroneros de Luisiana ya presentó una demanda contra la firma British Petroleum, propietaria de la plataforma petrolera que sufrió el percance, por las pérdidas que les está generando el derrame, aunque el impacto dependerá de cuándo se pueda cerrar la boca del pozo y si el petróleo finalmente alcanza la costa.
Recuerdos del Exxon Valdez

La linea costera de Luisiana y Missisipi está llena de humedales y pantanos, lo que la hace especialmente delicada y compleja al momento de tratar este tipo de emergencias.
La mañana del viernes se reportaba fuerte oleaje en las aguas del Golfo de México, lo que, según los expertos, debilita la capacidad de las barreras desplegadas de contener todo el petróleo que les llega.
A medida que la mancha de aceite se desplaza hacia las playas estadounidenses, muchos empiezan a advertir del peligro de una repetición del desastre generado en 1989 por el tanquero Exxon Valdez en las costas de Alaska.
Algunos ambientalistas consultados por BBC Mundo este viernes aseguraron que "es muy pronto para establecer comparaciones", aunque dijeron temer "lo peor" dada la dinámica del derrame cuya fuente submarina no ha podido ser controlada aún.
"Creo que el resultado de este derrame todavía está por determinarse", dijo a BBC Mundo Gregg Stone, quien recordó las diferencias en las costas afectadas y en la fuente del derrame, un chorro submarino ésta, un buque fracturado aquella.
Hasta ahora se calcula que "el derrame de BP" –como ha sido etiquetado por la prensa- suelta 5.000 barriles diarios y, aunque ha estado varios días fluyendo, dista mucho aún de los 41 millones de litros que afectaron la Bahía de Príncipe Guillermo en Alaska.









