Congreso de EE.UU. pone fin a cierre del gobierno

Capitolio

Fuente de la imagen, AP

Pie de foto, Finalmente el Congreso puso fin a la parálisis parcial del gobierno federal.
    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC Mundo

La Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos dio el visto bueno al pacto que el Senado había aprobado en la noche del miércoles para poner fin a la parálisis parcial del gobierno y acabar con la amenaza de una cesación de pagos de la deuda.

La Cámara Baja puso fin a más de dos semanas de discusiones en el Capitolio que prácticamente mantuvieron en vilo el funcionamiento del gobierno federal. La iniciativa se aprobó con 285 votos a favor y 143 en contra.

El Senado había aprobado el pacto con una clara mayoría (81 a favor y 18 en contra), ya que contaba con el respaldo de los demócratas y gran parte de los republicanos.

La ley, que ya fue firmada por el presidente Barack Obama, extiende el límite de endeudamiento federal hasta el 7 de febrero y los fondos para el funcionamiento del gobierno hasta el 15 de enero.

Asegura los pagos a tiempo de las obligaciones contraídas por el gobierno de Estados Unidos hasta el 31 de diciembre de 2014.

Fue aprobada apenas unas horas antes del plazo para elevar el límite de la deuda a US$16,7 billones.

Según el plan, se creará un comité conjunto de miembros del Senado y la Cámara con la tarea de redactar un acuerdo de presupuesto a largo plazo.

Volver al trabajo

Los aproximadamente 700.000 empleados federales -de un total de 2,1 millones- que se tuvieron que quedar en casa sin trabajar ni ganar su sueldo por no ser esenciales, podrán volver a sus labores este mismo jueves y cobrar sus sueldos.

La mayoría de parques nacionales, museos, edificios y servicios federales que fueron cerrados serán reabiertos.

Los cheques de beneficios y las pensiones de los veteranos militares serán pagados puntualmente.

Obama

Fuente de la imagen, AP

Pie de foto, Obama dijo que ahora Washington debe recuperar la confianza de los estadounidenses.

El presidente Barack Obama había asegurado que el gobierno será reabierto de forma inmediata, apenas la iniciativa fuese aprobada por la Cámara de Representantes.

"Washington se debe volver a ganar la confianza de los estadounidenses", dijo el mandatario.

Según el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Thomas Sparrow, fueron dos semanas en que el gobierno de Estados Unidos duró parcialmente cerrado y dos semanas en que todo el país se preguntó si el Congreso –dividido profundamente- podría llegar a un acuerdo para evitar el default y una crisis económica de consecuencias importantes. Y el acuerdo llegó a última hora. El país respira.

Solución temporal

Harry Reid

Fuente de la imagen, Getty

Pie de foto, El jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, jugó un papel clave en la concreción del acuerdo.

"Pero es clave dejar claro que esto es una solución temporal y Estados Unidos se verá a principios del próximo año otra vez en una discusión similar, aunque con dos situaciones adicionales: por un lado está previsto que otra ronda de recortes fiscales –que en inglés se conoce como sequester- entre en vigor en enero", indica Sparrow.

Por el otro lado, 2014 es año de elecciones de mitad de término, lo que podría enrarecer aun más el clima político que se respira en el Congreso.

Y aunque por el momento se superó la crisis inminente, ésta dejó un país afectado política y económicamente. La agencia de calificación de riesgo Standard and Poor’s estimó que los 16 días de cierre gubernamental costaron US$24.000 millones en actividad económica perdida.

Por su parte, el editor de la BBC para América del Norte, Mark Mardell, evalúa si valió la pena esta guerra en Washington D.C.

Se supone que los republicanos se tragarán su orgullo y abandonarán su posición sin obtener mucho a cambio, en preparación para la próxima batalla, indica, pero ésta podría ser una percepción errónea y es posible que sigan recibiendo mensajes para mantenerse firmes.

Sin embargo, vale la pena notar que los principales blogs conservadores no están reclamando una última batalla en el Senado o en la Cámara, agrega Mardell.

La representante republicana Michele Bachmann, del Tea Party, dijo a la BBC que no votaría por el acuerdo, pero que será aprobado y que la pelea valió la pena.