Colombia: campesinos anuncian fin de los bloqueos de carreteras

Protesta en Colombia
Pie de foto, El paro se opone a las políticas agrarias del gobierno.

Los campesinos de los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño que habían estado negociando posibles soluciones a la crisis del sector agropecuario con el gobierno colombiano anunciaron este viernes que se habían alcanzado "acuerdos parciales" con las autoridades e invitaron a los protestantes a poner fin a los bloqueos de carreteras.

César Pachón, coordinador del movimiento Dignidad Papera y vocero de la protesta, aclaró que el paro agrario iniciado el 19 de agosto pasado, "se mantiene", pero los campesinos esperan que la medida permita reanudar negociaciones con el gobierno.

La decisión fue anunciada luego de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara el retiro de sus negociadores y ordenara el despliegue de 50.000 efectivos militares para garantizar la libre circulación en las carreteras, luego de que una marcha en apoyo al paro agrario celebrada en Bogotá el jueves derivara en violencia, produciendo dos muertos y casi 150 heridos.

"Rechazamos enérgicamente las acciones de violencia y vandalismo, como siempre lo hemos hecho desde que inició la protesta", dijo Pachón, quien también negó intereses políticos detrás del movimiento.

"Vamos a mantener el paro pero permitiendo la libre circulación de los vehículos, manteniéndonos a la orilla de las carreteras", dijo.

Los demás

Todavía está por verse, sin embargo, si la decisión de los campesinos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño es secundada por los de otros departamentos.

"Respetamos y saludamos la mesa de negociación en Boyacá, pero queremos decir que en esa mesa no estamos representados todos", declaró la denominada Mesa Nacional Agropecuaria y Popular, MIA, que se presenta como vocera de los campesinos.

“No es suficiente dialogar con 3 departamentos, son 17 los que están movilizados”, indicó la MIA, que reiteró que el paro agrario continúa.

Los campesinos colombianos piden políticas agrarias que les permitan competir ante las importaciones de alimentos baratos facilitadas por los tratados de libre comercio.