Se casan los demandantes en el caso del matrimonio gay en California

Sandy Stier y Kris Perry
Pie de foto, Sandy Stier y Kris Perry demandantes con la Proposición 8 se casaron en San Francisco.

Los cuatro demandantes en el caso que llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos sobre la prohibición californiana a los matrimonios entre personas del mismo sexo se casaron el viernes, pocas horas después de que un tribunal de apelaciones ordenara que se volvieran a celebrar este tipo de uniones.

La procuradora general de California, Kamala Harris, presidió la boda de Kris Perry y Sandy Stier en San Francisco.

Mientras, Jeff Katami y Paul Zarrillo se casaron en el Ayuntamiento de Los Angeles en una ceremonia presidida por el alcalde Antonio Villaraigosa.

Las bodas se celebraron después de que este viernes una Corte de Apelaciones del Noveno Circuito en San Francisco ordenara que se vuelvan a emitir licencias para las parejas homosexuales de inmediato.

La decisión del tribunal se produjo después de que el pasado miércoles la Corte Suprema de EE.UU. emitiera una resolución que invalidó la conocida como Proposición 8, que prohibía este tipo de uniones en ese estado.

Según recuerda desde Los Ángeles el periodista de BBC Mundo Jaime González, la Proposición 8 fue aprobada en referéndum en 2008, unos meses después de que la legislatura estatal californiana diera luz verde el matrimonio homosexual.

Un tribunal federal de San Francisco invalidó la medida en 2010 por considerar que discriminaba de forma injusta a los homosexuales que deseaban casarse.

Ante la negativa del gobierno californiano de defender la Proposición 8 en los tribunales, un grupo de oponentes del matrimonio homosexual continuó apelando el caso hasta llevarlo un tribunal federal de apelaciones, que declaró inconstitucional la medida.

La Corte Suprema de EE.UU. argumentó esta semana que, como ciudadanos privados, los apelantes no podían defender una ley que el ente público se había negado a respaldar, por lo que su caso ante ese tribunal, y también ante la propia Corte Suprema, no tenía "base legal".

De esta manera dio luz verde a que se vuelvan a celebrar matrimonios homosexuales en California.