El primer ministro indio, Manmohan Singh, ha hecho un llamamiento a la calma mientras miles de estudiantes y trabajadores temporarios continúan abandonando las grandes ciudades tras rumores de posibles explosiones de violencia.
El éxodo comenzó el pasado miércoles después de que miles de personas huyesen de la ciudad de Bangalore.
En estos momentos las escenas de pánico se producen en varias ciudades, incluyendo Chennai, Hyderabad y Pune.
Los rumores de ataques contra habitantes del noreste del país se difundieron a través de mensajes de texto y las redes sociales.
Manmohan Singh dijo que se tomarán estrictas medidas contra todos aquellos que difundan este tipo de mensajes.



