La legendaria carrera entre Oxford y Cambridge que dejará participar a mujeres por primera vez

Fuente de la imagen, BBC World Service
- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC Mundo
Hubo alguien quien dijo que era anatómicamente imposible, mientras que otros se burlaban de la idea vistiendo con mallas y zapatos de tacón.
Pero este sábado lo que una vez pareció una utopía se convertirá en una realidad.
Cientos de miles de personas se alinearán en las riberas del río Támesis para presenciar la primera regata femenina entre Oxford y Cambridge que seguirá el tradicional recorrido entre los puentes de Putney y Chiswick, en el oeste de la capital británica.
Ha tenido que pasar 87 años y 70 ediciones desde la primera vez que las embarcaciones masculinas de las dos universidades más prestigiosas de Reino Unido se lanzaron al agua para comenzar una tradición que no sólo se ha mantenido con el tiempo, sino que ha crecido en popularidad y prestigio.
Un período en el que nunca se permitió a las mujeres participar el mismo día ni en el mismo trayecto utilizado por los hombres sobre el río Támesis.
¿Por qué ahora, en 2015?
El primer duelo femenino de remo entre ambas universidades tuvo lugar en 1927.
Pero desde entonces se había mantenido exiliado y en el anonimato entre los ríos Isis y Cam, que cruzan a las ciudades de Oxford y Cambridge, y Henley, un pueblo al oeste de la capital británica por donde pasa el Támesis.

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Incluso, al principio, no se trató de una competencia de fuerza y velocidad, sino de "estilo y gracia", evaluada por unos jueces ubicados en las orillas.
La creencia fue que las mujeres eran muy delicadas y débiles para poder negociar la corriente y recodos de los ríos. Por entonces ni siquiera se podía imaginar hacer frente a los 6,8 kilómetros de la ruta en el Támesis.
Con la llegada de un nuevo milenio, sin embargo, se comenzó a percibir un cambio.
Los triunfos del remo británico femenino en los Juegos Olímpicos fueron igualando los logros de sus contrapartes masculinas y la idea de un trato más equitativo en la emblemática carrera fue tomando cada vez más forma.
Y el empuje final llegó hace cuatro años, con la aparición del fondo de inversión Newton Investment Management (NIM, por sus siglas en inglés), que se convirtió en el primer patrocinador de la historia de la regata femenina.

Uno de los anzuelos que atrajo a NIM fue la presencia de Natalie Redgrave, hija del cinco veces medallista de oro olímpico Steve Redgrave.
Natalie formó parte de la tripulación de ese año, Oxford, lo que le brindó un pequeño dividendo a la compañía de inversión y a la vez captó la atención de su empresa matriz, BNY Mellon, que propició el cambio.
"No queríamos ser sólo un nombre en una camiseta. Queríamos hacer algo diferente", explicó al New York Times la directora ejecutiva de NIM, Helena Morrissey.
Lo diferente fue su condición para extender el acuerdo de patrocinio: mover la carrera al Támesis junto a la prueba de hombres y garantizar un financiamiento equitativo para ambos.
Después de una reticencia inicial por parte de ambas instituciones, se alcanzó un acuerdo multimillonario que comenzó en 2012.
"Las mujeres se tenían que pagar todo ellas mismas y encontré escandaloso que había esa masiva discrepancia entre hombres y mujeres", dijo Morrissey, quien se graduó en Cambridge aunque sin ningún tipo de experiencia en remo.
"Me dan ganas de pegarles"
Christine Wilson, una de las entrenadoras del equipo de Oxford, considera que este sábado será un día emotivo.
"De donde comenzamos y el lugar en el que estamos ahora están a años luz", dijo a la BBC con ojos llorosos.

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"La regata empuja a los atletas hasta el límite, hasta la esencia de quienes son. Se disputa en una época sombría del año, el clima es brutal, también el calendario. Es oscuro la mayor parte del tiempo y exprime a estas mujeres de una forma que las deja muy vulnerables".
"Existe esta idea de que las mujeres no pueden aguantar estas cosas que demandan fortaleza y resistencia, pero para ello es que están diseñadas".

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Ambas embarcaciones entrenan dos veces al día, seis días a la semana, en sesiones que comienzan desde las 5:30 de la mañana.
Una de las asistentes de Wilson es Natasha Townsend, que representó a Reino Unidos en los JJ.OO de 2008 y 2012.
"Quedo en verdad muy ofendida por gente que ha remado conmigo y todavía preguntan '¿van a remar por la misma ruta?' Lo que me dan ganas es de pegarles en la cara. La gente se sorprenderá del nivel que tienen", aseguró Townsend.
"Con Cristina bromeamos de la primera vez que las conocimos. Te daban la mano pero no te miraban a los ojos".
"Ahora salieron de su caparazón y mantienen sus hombros erguidos y sus cabezas en alto. La regata ha logrado eso con ellas", concluyó.










