El "caso Boudou" y el default, los dos frentes abiertos en Argentina

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- Autor, Ignacio de los Reyes
- Título del autor, BBC Mundo
Amado Boudou se convirtió en el primer vicepresidente argentino en ejercicio en ser procesado por la Justicia. Y el anuncio del juez a última hora del viernes llegó en un momento que ya de por sí era complicado para el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
La mandataria, quien se encontraba descansando en su casa de El Calafate cuando se anunció la decisión de juez Ariel Lijo, tendrá ahora que sopesar si mantener en el cargo a su número dos, cuestionado por la Justicia, y afrontar el desgaste político, o apartarle como pide la oposición.
Todo mientras batalla en otro frente, el económico, para evitar que Argentina caiga en default una vez más, 12 años después de una de las peores crisis económicas vividas en el país.
El ejecutivo argentino con su ministro de Economía, Axel Kicillof, a la cabeza, estudia contrarreloj cómo pagarle a sus acreedores, después de que un juez de Estados Unidos ordenara frenar los depósitos del gobierno a los tenedores de deuda estructurada.
Este lunes se vence el plazo para el próximo pago a la mayoría de acreedores de Argentina.
Y aunque el gobierno, que se declaró comprometido a pagar, efectuó los depósitos bancarios esta semana, el juez Thomas Griesa pidió anular la transferencia, al considerarla un desafío a su fallo.
El magistrado ordenó que Argentina debe pagar a todos sus acreedores en lugar de ser selectiva.
Por eso le pidió al Banco New York Mellon que devuelva más de US$500 millones que Argentina transfirió este jueves a una cuenta para los bonistas que aceptaron la reestructuración de la deuda, después de que el país entró en default en 2001.
Otros bonistas que fueron calificados por el gobierno argentino como "fondos buitre" y que se negaron a participar en el canje de su deuda, están exigiendo el pago completo.
Si, como se espera, este lunes a Argentina no se le permite pagarle a sus acreedores, el país entrará en un periodo de gracia de 30 días antes de que se declare oficialmente el conocido como "default técnico".
Así que el gobierno está teniendo que repartir sus energías entre encontrar una fórmula para sortear esa situación y salir ileso del procesamiento de Boudou.
Apelación
Esta misma semana se espera el regreso a Buenos Aires del vicepresidente, quien se encuentra de visita oficial en Cuba.
Boudou podrá seguir viajando para cumplir con sus funciones como vicepresidente, pero no así el resto de los procesados en la causa Ciccone, que deberán permanecer en el país.
Su abogado ya anunció que apelará la decisión del juez Lijo.
"No me sorprendió el procesamiento, no me sorprende lo que dice la resolución. Hablé con Boudou y no nos sorprendió para nada", dijo el defensor Diego Pirota.
"Parece un cuento de hadas contado de forma fantástica para que los medios lo puedan reproducir", añadió.
Claves de la Causa Ciccone

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El funcionario es acusado de haber aprobado un plan para que el fisco condonara una deuda millonaria de la empresa Ciccone Calcográfica.
Según el juez Lijo, cuando el actual vicepresidente se desempeñaba como ministro de Economía (antes de ser nombrado vicepresidente) "aprovechando su condición de funcionario público" tuvo "injerencia" para que la compañía impresora de dinero quebrada fuera condonada por el fisco y finalmente quedase en manos de un empresario acusado de ser testaferro de Boudou.
La imprenta fue estatizada en agosto de 2012 -meses después de que explotara el escándalo- por el Congreso argentino, con mayoría oficialista.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner asegura que la causa es una "operación mediática" en su contra.
El vicepresidente asegura que la Causa Ciccone es una trama urdida por los medios opositores para acabar con su carrera política y hundir al gobierno kirchnerista.
Por su parte, sus rivales políticos aplaudieron el procesamiento de Boudou.
Y la oposición pidió impulsar un juicio político en el Congreso para apartarle de su cargo.
"La presidenta no se puede desligar de la responsabilidad política de tener a un vice procesado. Hay una responsabilidad del Poder Ejecutivo en la decisión que adopte", dijo el exvicepresidente de Fernández Julio Cobos.
Apoyo presidencial

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No está claro cuál será ahora la estrategia de la presidenta tras el procesamiento de su compañero de fórmula, un exministro de Economía que en algún momento se consideró como posible sucesor de Cristina Fernández y que ahora se ha convertido en la figura más impopular del gobierno.
La mandataria mostró hasta ahora su apoyo público a Boudou, con quien se le pudo ver recientemente en diferentes actos oficiales.
Pero los observadores políticos estarán a partir de ahora muy pendientes de cada gesto de la presidenta con su número dos y, sobre todo, de algunos de sus ministros que aspiran a convertirse en el candidato del kirchnerismo en las elecciones presidenciales de 2015.
Una cita para la que el gobierno no parece tener aún un heredero obvio y para la que Boudou parece ya del todo descartado.









