"Nunca he visto tanto odio y tanta división en Turquía"

Partido Republicano del Pueblo (CHP)

Fuente de la imagen, AFP

Pie de foto, La oposición no logró formar un movimiento creíble antigubernamental.
    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC Mundo

Mientras el presidente de Rusia, Vladimir Putin, acaparaba críticas del mundo occidental hace unos días por sus acciones en Ucrania, otro gobernante un poco más al sur tomaba medidas drásticas que generaron poco eco internacional.

El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, bloqueó el servicio de Twitter después de que se publicaron alegatos de supuesta corrupción en su gobierno. Y juró "aniquilar" a la red social.

Un día después de que una corte le ordenó suspender esa prohibición, se informó que el primer ministro estaba intentando bloquear el acceso a YouTube.

Pero los problemas y divisiones de Turquía van mucho más allá de un bloqueo a internet y las redes sociales. Desde junio pasado ha habido extensas manifestaciones contra lo que se dice es el creciente autoritarismo de su gobierno.

Y en diciembre, cientos de personas pidieron la renuncia del primer ministro cuando éste "reasignó" a cientos de policías, jueces y fiscales, obstaculizando una investigación sobre la supuesta corrupción en el gobierno.

Muchos pensaban que, en las cruciales elecciones municipales que se celebraron en el país el domingo, los electores expresarían sus descontentos. El voto se veía como un referendo sobre su mandato y sobre su partido.

Pero el resultado sorprendió a muchos: con el 80% de los votos contados, el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) del primer ministro se dirigía hacia una contundente victoria con 46% de los votos y una ventaja de casi 20 puntos porcentuales sobre el principal partido de oposición.

Poco interés

Tal como le dijo a BBC Mundo el periodista Seref Isler del servicio turco de la BBC, el resultado "no es tan sorprendente considerando que quienes normalmente votan por Erdogan no tienen ningún interés ni en Twitter ni en YouTube ni en las prohibiciones que se impongan a estos".

"¿Y quién forma su base de apoyo? Es difícil saberlo en un país como Turquía donde los partidos políticos no están definidos por las clases sociales como ocurre en otros países" asegura Isler.

"El AKP es un partido de centro derecha y su base de apoyo son todos aquellos que han logrado obtener algo gracias al partido: círculos empresariales, círculos consevadores, algunos intelectuales".

"No podemos decir que es un sólo sector el que lo apoya porque dentro de cada sector muchos apoyan y muchos se oponen al AKP y a Erdogan. Tampoco podemos decir que la élite liberal y secular está en su contra, porque también cuenta con apoyo en estos sectores".

"Lo cierto -dice- es que su victoria no representa a la mayoría de Turquía. Obtuvo 46% de los votos, y esto nos dice que 54% del electorado no apoya al gobierno y entre ellos hay un enorme descontento. El problema es que no hay una oposición suficientemente fuerte y unida para enfrentársele".

"En estas elecciones fue claro que la oposición, los tres grandes bloques de oposición en el parlamento, no lograron formar un movimiento antigubernamental creíble" agrega.

Elecciones en Turquía
Pie de foto, Es la sexta victoria nacional consecutiva del AKP.

Éxito electoral

Desde que su partido AKP fue propulsado al poder en noviembre de 2002, explica Isler, Erdogan ha logrado mantener un extraordinario éxito en las urnas.

Con la de este domingo, el partido ha ganado seis elecciones nacionales consecutivas.

"Con excepción de las elecciones locales de 2009, donde obtuvo 38%, siempre ha logrado mantenerse cerca del 50%, como en 2011". Y esta vez se pensaba que si el partido lograba sobrepasar el 40%, y si lograba mantener el control de Ankara y Estambul, su victoria sería considerada una reivindicación de sus drásticas políticas", explica.

Esas políticas, cada vez más duras, incluyen la reasignación o despido de cientos de policías, jueces y fiscales vinculados a una investigación sobre supuesta corrupción del gobierno tras un escándalo que estalló en diciembre cuando se filtró en Twitter una llamada que supuestamente mostraba esa corrupción.

Erdogan ha aprobado leyes para que el gobierno tenga más control sobre el poder judicial y los servicios de seguridad, ha restringido a los medios de comunicación y reforzado las regulaciones sobre internet.

Su respuesta a cualquier manifestación de oposición también ha sido contundente.

En junio pasado, una marcha que comenzó para protestar por la construcción de una mezquita y centro comercial en el Parque Gezi en Estambul se convirtió en manifestaciones nacionales contra lo que se dijo era el creciente autoritarismo de Erdogan.

La respuesta fue una violenta represión de la policía contra los manifestantes.

Ahora ¿la presidencia?

Elecciones en Turquía

Fuente de la imagen, AP

Pie de foto, El partido AKP obtuvo una victoria contundente.

Esta victoria, dicen los analistas, le da luz verde para continuar con lo que algunos llaman su "actitud mayoritaria". Tal como afirma el periodista del servicio turco de la BBC, "en un país con instituciones débiles y donde se hacen pocos balances y chequeos esto siempre lleva al autoritarismo".

Erdogan confirmó su visión en el discurso postelectoral: "Este es su apoyo para los ideales de Turquía... para sus políticas, su partido y su primer ministro", dijo.

Y advirtió que ahora "entraría en la guarida de los enemigos" que lo habían acusado de corrupción y "habían filtrado secretos de Estado" los cuales, afirmó, "pagarían por ello".

La pregunta ahora es ¿qué hará Erdogan? Seref Isler cree que esta victoria lo impulsará a presentarse como candidato en las elecciones presidenciales, la primera vez en la historia del país que los votantes elegirán directamente al jefe de Estado, que se celebrarán en agosto.

"Estos resultados son sin duda una extraordinaria victoria personal para Erdogan", expresa Isler. "Pero para sus opositores son un golpe muy duro para el país, con un creciente temor de que Erdogan sea cada vez más autoritario".

"En Turquía solía haber respeto entre la gente, ahora hay una enorme tensión y nerviosismo y un odio tremendo entre el electorado".

"Nunca en mis 31 años he visto tantas divisiones y tanto odio entre la gente. Personalmente creo que nos estamos dirigiendo hacia algo irreparable".

Recep Tayyip Erdogan

Fuente de la imagen, AP

Pie de foto, Erdogan podría ahora presentarse para las elecciones presidenciales.