El Salvador está en un limbo político tras la elecciones presidenciales

Es posible que se realice un nuevo conteo de los votos.

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Pie de foto, Es posible que se realice un nuevo conteo de los votos.
    • Autor, Juan Carlos Pérez Salazar
    • Título del autor, BBC Mundo, Ciudad de México

Era un resultado que nadie esperaba: la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en El Salvador se encuentra sin resolver tras conocerse que poco más de 6.000 votos separan a ambos candidatos.

Este domingo, en cadena de radio y televisión, el presidente del Tribunal Supremo Electoral de El Salvador, Eugenio Chicas, dijo que ningún partido podía declararse vencedor, situación que reiteró al mediodía de este lunes al indicar que aún hay que definir los resultados de algunas actas y el impacto de los votos impugnados.

Sin embargo eso no impidió que tanto Salvador Sánchez Cerén -candidato del gobernante Farabundo Martí para la Liberación Nacional y quien lidera el conteo- y Norman Quijano, del opositor Arena se declararan ganadores.

El jefe del organismo electoral informó que con casi el 100% de las actas transmitidas, los votos que separan al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y el Partido Arena son apenas 6.634.

"El proceso va a escrutinio definitivo de los datos que se anuncian en este momento pero que quedan pendientes de las 10 actas que faltan por ingresar", declaró Chicas.

Ese "escrutinio definitivo" se llevará a cabo este lunes, agregó.

Inesperado

Pocos esperaban que ocurriera algo así.

No sólo las últimas encuestas le daban una cómoda ventaja al candidato izquierdista, Sánchez Cerén -quien además había ganado la primera vuelta con 10 puntos de ventaja- sino que el partido Arena (derecha) parecía haber impresionado de manera fatal por sus propios problemas internos.

Efectivamente: en las últimas semanas el tema del expresidente Francisco Flores (1999-2004) y el supuesto mal manejo que hizo de donaciones de Taiwán durante los últimos dos años de su mandato habían creado una división de grandes proporciones en el seno de Arena.

Salvador Sánchez Cerén.

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Pie de foto, El candidato del FMLN se declaró ganador.

La semana pasada, el presidente del partido, Jorge Velado, acusó al candidato Norman Quijano de mantener como asesor a Flores mucho después de que el escándalo por las ayudas taiwanesas hubiera estallado.

De hecho, Velado indicó que la derrota en la primera vuelta se debió en buena parte al factor Flores.

El pasado 27 de febrero, los fundadores del partido Arena que aún sobreviven pidieron oficialmente que el expresidente Flores sea expulsado del partido.

Sin embargo, esta pública división no parece haber afectado a Arena, que en poco más de un mes prácticamente recuperó los diez puntos de desventaja de la primera vuelta frente al FMLN.

El factor Saca

Otra sorpresa que dejó este domingo es que el expresidente Antonio Saca no pesó tanto como se esperaba a favor del partido de gobierno.

Como se sabe, Saca -quien gobernó a El Salvador a nombre de Arena entre 2004 y 2009- se presentó como candidato en la primera vuelta, con la intención de crear un movimiento de centro que ofreciera alternativa frente laos extremos que simbolizan Arena y el FMLN.

Aunque no tuvo éxito, el 11% de los votos que obtuvo el 2 de febrero le garantizaban protagonismo en la segunda vuelta.

Y después de los despiadados ataque que sufrió por parte de Arena en la campaña a la primera vuelta, pocos esperaban que Saca (quien fue expulsado del partido en 2009 acusado de tratar de dividirlo) apoyara a sus antiguos copartidarios.

Sin embargo, lo que los resultados de este domingo indican es que Saca no pudo endosar sus votos y que, al contrario, muchos de los que votaron por él en la primera vuelta, prefirieron hacerlo por Arena antes que por la izquierda.

¿Qué ocurrirá?

Por ahora, El Salvador está en el limbo político. Los dos candidatos, como se dijo, se declararon ganadores.

A eso, Norman Quijano agregó acusaciones de fraude. Incluso llegó a decir: "No hay Tribunal Supremo Electoral que valga para arrebatarnos la victoria (...) nuestra Fuerza Armada está pendiente de este fraude que están fraguando".

Al momento de escribir esta nota Sánchez Cerén tiene 50,11% de los votos, contra 49,89% de Quijano.

Norman Quijano.

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Pie de foto, El representante de Arena también autoproclamó su victoria en las elecciones.

Carlos Dada, director de el sitio periodístico salvadoreño El Faro, dijo a la radio mexicana que lo más probable es que que se presente una impugnación legal de los resultados hasta ahora dados, lo que obligaría a que el Tribunal Electoral haga un nuevo y definitivo recuento.

Pero -agrega Dada- queda un tercer escenario a "la mexicana": que, como sucedió en 2006 en México entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, se declare ganador a uno de los candidatos y el otro se niegue a aceptar la decisión.

Lo más probable, evidentemente, es que en ese caso Salvador Sánchez Cerén sea quien asuma como presidente y Norman Quijano quien se declare inconforme.

Un escenario que, dicho sea de paso, también se presentó este año en Honduras, donde la candidata del Partido Libre Xiomara Castro de Zelaya, se ha negado a reconocer el triunfo del ya posesionado mandatario Juan Orlando Hernández.

Mientras tanto, El Salvador sigue en vilo. Y también sus problemas y urgencias, como la polémica tregua con las maras.