El grupo que llevó a la infanta Cristina a los tribunales

Infanta Cristina
Pie de foto, "La infanta debe ser imputada como cualquier ciudadano español, cuando existe delito", dice Manos Limpias.
    • Autor, María Esperanza Sánchez
    • Título del autor, BBC Mundo

Alcanzó notoriedad con la imputación al juez Baltazar Garzón en 2009 y ahora la organización española Manos Limpias vuelve a las primeras planas con otro caso de mayor perfil.

Manos Limpias fue la entidad que pidió la imputación de la infanta Cristina, la hija menor del rey Juan Carlos, anunciada este lunes, por presunto delito fiscal y blanqueo de dinero.

En diciembre pasado, la organización, que se declara en sus páginas como un "sindicato independiente", pidió al juez que llamara a la infanta a declarar en relación al caso de presunta corrupción del instituto Nóos, que dirigía su marido, Iñaki Urdangarin.

En específico, pidió al juez que la imputara para preguntarle si conocía el presunto origen ilícito de los fondos de una empresa vinculada al instituto, de la que era cotitular junto a su esposo.

Al concretarse la imputación este lunes, la infanta, que deberá comparecer el 8 de marzo próximo, se convierte en sospechosa en el caso por malversación fiscal que se sigue en contra de su marido y el exsocio de éste, Diego Torres.

"La Infanta debe ser imputada como cualquier español cuando existe indicio de delito", dijo a BBC Mundo Miguel Bernal, dirigente de Manos Limpias.

Quien es Manos Limpia

Pero, ¿qué motiva a Manos Limpias? ¿Por qué asume causas como las acusaciones a la infanta Cristina o la solicitud de imputación a Baltazar Garzón, que llevó a su inhbyline abilitación como juez?

La respuesta parece tener diferentes matices dependiendo de quien responde.

Miguel Bernal
Pie de foto, "Combatimos la corrupción venga de donde venga", dice Miguel Bernal, secretario general de Manos Limpias.

Las referencias a esta entidad están cargadas de epitetos, desde quienes la tildan de "ultraderechista" y "franquista", hasta quienes cuestionan su credencial como "sindicato".

Y esto no sólo entre sus críticos. Con esos términos lo define por ejemplo The New York Times en un artículo que publicó a raíz de la imputación al juez Garzón en 2009.

En un artículo que publicó en 2009 en el diario El País de Madrid, el analista Julio Lázaro se refiere a Manos Limpias como "sindicato ultraderechista".

En el mismo texto, Miguel Bernal, su secretario general, es presentado como "franquista" y señala que "tiene una larga trayectoria como cabeza visible de la ultraderecha en el ayuntamiento de Madrid donde ejerció como funcionario en los años 70".

Esta versión parecería ser corroborada por el hecho de que la Fundación Francisco Franco lo nombró Caballero de Honor en 2011 por sus "servicios en defensa de los ideales del Movimiento Nacional", como se denominaba durante el franquismo a la ideología relacionada con el gobierno del general Francisco Franco.

Lázaro también apunta que Manos Limpias tiene como blanco preferido a los gobiernos de corte izquierdista o autonómico.

Y de hecho, uno de los casos más resonados que promovió Manos Limpias fue la inhabilitación del presidente del Parlamento Vasco, Juan Maria Atutxa, por negarse a disolver a Batasuna, organización que se vincula al movimiento separatista ETA.

En su página de internet, Manos Limpias señala que lucha "por la defensa del orden constitucional frente a los movimientos separatistas que pretenden disgregarlo".

Negativa rotunda

En conversación con BBC Mundo, Miguel Bernal salió al paso a sus críticos señalando que su entidad no se afilia a ideologías.

"Denunciamos la corrupción venga de donde venga, tanto de la derecha, como de izquierda,como de los nacionalistas".

En eso, dice Bernal, reside "nuestra gran credibilidad", y cita como ejemplo el escándalo de financiación ilegal del Partido Popular, conocido como el caso Bárcenas -en relación a Luis Bárcenas, extesorero del partido, actualmente en prisión preventiva a espera de juicio- que surgió "por una querella presentada por nosotros".

Pero no hay duda de que entre los españoles, las opiniones en torno a Manos Limpias están divididas.

El periodista José Antonio Hernández, del diario El País, señaló a BBC Mundo que no es claro que esa entidad tenga tintes ideológicos.

"Con sus peticiones ha logrado que se abran causas judiciales de diferentes matices ideológicos que de lo contrario no habrían prosperado".

En ese sentido, dice Hernández, "su acción ha sido positiva, ha ayudado a que se depuren responsabilidades penales".

Lo que sorprende a muchos es que una organización pequeña -que según Hernández no tiene una gran base- tenga tanto impacto en la opinión pública española con sus campañas.

Su marca por excelencia es concentrase en asuntos de gran trascendencia mediática, asuntos que le dan cada vez más notoriedad, pero tambien aumentan la polémica que la rodea.