La incómoda posición de EE.UU. frente a Egipto

- Autor, Mark Mardell
- Título del autor, BBC
Lo que parece ser un golpe militar en Egipto pone al gobierno del presidente de EE.UU., Barack Obama, en una posición incómoda.
El Departamento de Estado ha llegado a la conclusión de que el presidente Mohamed Morsi no hizo lo suficiente para solventar los problemas de su pueblo y que la democracia no solo se trata de ser electo sino de responder a sus demandas.
EE.UU. afirma que Morsi no lo hizo en el discurso que dio el martes en la noche.
Esto repite nuevamente lo dicho en la conversación telefónica que sostuvo Obama con Morsi a principios de la semana.
El portavoz del Departamento de Estado insistió una y otra vez que EE.UU. no estaba apoyando a ninguna de las partes.
Pero van a asistir financieramente el año entrante a una de ellas, al dar ayuda a los militares. El monto asciende a US$1.300 millones. Además muchos altos oficiales de alto rango están siendo entrenados en Estados Unidos.
Claramente hay muchos contactos y EE.UU. ejerce mucha influencia.
El gobierno de Barack Obama nunca desea ser visto como aquel que escoge gobernantes en el Mundo Árabe.
Pero el dilema ya es viejo: optar entre un líder democráticamente electo que tiene ideas que no le gustan, o las fuerzas armadas que no han sido elegidas pero que podrían ser más pro-Occidentales.
Si Estados Unidos afirma que no está tomando partido, podría fácilmente suspender la ayuda financiera si realmente no le gustara lo que está ocurriendo.









