Los niños que fueron a la NASA gracias a su poesía

    • Autor, Thomas Sparrow
    • Título del autor, BBC Mundo, Cabo Cañaveral

Para lograr su mayor sueño, conocer la NASA, 24 niños de Medellín, Colombia, comenzaron a escribir poemas. Y sus versos llegaron a la agencia espacial, que los invitó a Cabo Cañaveral. BBC Mundo estuvo con ellos.

jardín de cohetes
Pie de foto, Un grupo de 24 niños de una zona violenta de Medellín, en Colombia, cumplió su sueño de visitar la NASA. Los pequeños llegaron al Centro Espacial Kennedy, cerca de Orlando, Florida, donde fueron recibidos en el jardín de cohetes.
Huele a Sueños
Pie de foto, Los niños captaron la atención de la NASA gracias a una serie de poemas y cuentos cortos que escribieron sobre el espacio. Su creación se llama Huele a Sueños.
Jardín de cohetes
Pie de foto, La profesora Diana Lucía Restrepo, en la foto, los apoyó en todo el proceso creativo desde su oficina, bautizada "la oficina de los sueños". Restrepo le explicó a BBC Mundo que "fuimos facilitadores para que ellos evidencien desde chiquitos que son capaces".
Huele a Sueños
Pie de foto, Restrepo cuenta que los niños estudian en una zona donde hay mucha delincuencia y donde el lema es el dinero fácil. "La idea es mostrar a los niños que hay otros caminos más efectivos para conseguir lo que quieres y que son infinitas las rutas del bien", dice sobre el proyecto.
Huele a Sueños
Pie de foto, Hasta el momento, los niños han escrito unos 50 poemas, cuentos cortos y dibujos. Los hicieron para cumplir su meta de visitar la NASA. Pero ahora que ya estuvieron en Cabo Cañaveral, quieren continuar escribiendo.
Yarak
Pie de foto, Yarak, de 10 años, creó una carta cohete con su hermano, que es un año mayor. Esperan mandarla al espacio para que la vean otras civilizaciones. La carta dice: "Sé que mi mente no está preparada para lo que me depara el universo, pero mientras esté aquí daré todos mis conocimientos al mundo para aportar a la evolución de la humanidad".
Huele a Sueños
Pie de foto, El sueño comenzó cuando vieron la película Contacto, basada en el libro homónimo de Carl Sagan. Uno de los niños explica así su pasión por la obra de este astrónomo estadounidense: "Me puse el libro en mi cabeza y sentí el espíritu de un amigo que estaba ahí. Es como una energía que se siente en el alma y es como una mariposa que sale por tu boca. Y es como cuando te comes un dulce de chocolate que te fluye en todo tu cuerpo".
Huele a Sueños
Pie de foto, Los niños recorrieron las diferentes exposiciones del Centro Espacial Kennedy, se tomaron fotos y simularon lo que se siente al viajar al espacio. Uno de ellos, Damián, dijo que en la NASA había sentido que "brillaba" todo su cuerpo. "Nunca olvidaré esa sensación, tal vez algún día entienda del todo la suerte que tuve al estar allá".