El laberinto legal del proceso a Ríos Montt

José Efrain Rios Montt
Pie de foto, Rios Montt rechazó los cargos de genocidio y crímenes de lesa humanidad.
    • Autor, Will Grant
    • Título del autor, BBC, Ciudad de Guatemala

La reciente revocación de la condena al exjefe militar guatemalteco José Efraín Ríos Montt por parte del tribunal más importante del país hizo patente la complejidad del laberinto legal en el país centroamericano.

Ríos Montt sólo pasó un día en prisión por la condena de 80 años por genocidio, ahora anulada por la Corte Constitucional de Guatemala.

No obstante, todos los medios en Guatemala marcan con insistencia una misma fecha: 19 de abril.

Ese es el día para el cual ha sido re-establecido el caso. Es decir el juicio regresa al punto en que se encontraba el 19 de abril pasado.

Los sobrevivientes y familiares de las víctimas que dieron testimonios después de dicha fecha -sobre la violación sistemática, el hambre y el desplazamiento forzado de sus pueblos- ahora tendrán que regresar a la corte para declarar de nuevo.

"Esperada" destitución

Por momentos el juicio a Ríos Montt luce demasiado complicado y complejo para ser entendido plenamente sin un doctorado en leyes de Guatemala. Y aun así, está lejos de ser simple.

Pero, en esencia, la sentencia ha sido anulada por una disputa entre dos jueces.

Jueza Jazmín Barrios
Pie de foto, La jueza Jazmín Barrios, jefa del tribunal que lleva el caso.

En una etapa anterior del proceso, la jueza Patricia Flores ordenó la suspensión del juicio por lo que dijo eran errores de procedimiento inconstitucionales durante la fase probatoria.

Pero la jefa del tribunal -de tres magistrados- que ahora ve el caso, Jazmín Barrios, decidió seguir adelante con lo cual el abogado de Ríos Montt la acusó de estar parcializada (con lo cual fue expulsado temporalmente del juicio).

El medio día que el exlíder pasó sin un abogado a su lado puede haber puesto en peligro toda la argumentación de la fiscalía.

Decenas de testimonios de testigos deben ser escuchados otra vez, los argumentos finales deben ser repetidos y debe producirse una nueva sentencia, ordenó el tribunal constitucional.

El equipo de abogados defensores de Ríos Montt también busca la destitución de los jueces actuales y el nombramiento de nuevos magistrados.

"Esto era de esperarse," me dijo Edwin Canil con resignación. Canil es un sobreviviente de una masacre brutal contra una comunidad indígena Ixil hecha por el ejército durante el tiempo en que Ríos Montt estuvo en el poder.

Con lágrimas en los ojos, nos contó sobre el exterminio de casi toda su familia en 1983, de haber sido obligados a vivir en campos de refugiados en el estado mexicano de Chiapas y de la naciente comprensión -cuando años después asistió a la universidad- de que no se trató de acciones de pequeños grupos de soldados renegados, sino más bien una política de Estado para destruir a su pueblo.

Consecuentemente, dedicó su vida a trabajar con una de las principales organizaciones de derechos humanos, el Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (Caldh), para levantar los cargos de genocidio y crímenes de lesa humanidad contra Ríos Montt.

Mujeres comunidad Ixil
Pie de foto, Las mujeres de la comunidad Ixil celebraron el veredicto contra Ríos Montt el 10 de mayo.

"Le dije a la gente recientemente que (la sentencia condenatoria) no era el final de esto, sino sólo el principio".

Interrogantes jurídicas

Para el abogado de Ríos Montt, Francisco García Gudiel -el hombre que fue expulsado de la sala de audiencias el mes pasado y cuya ausencia dio las razones para revocar la sentencia- la decisión del tribunal constitucional fue "justicia".

"Hubo una serie de deficiencias y violaciones en el proceso (contra su cliente)", le dijo a la BBC a principios de esta semana, e insistió en la falta de imparcialidad de la jueza principal del caso.

"¿Qué significa cuando un juez se está abrazando con los opositores de Ríos Montt luego de que fuera dictada sentencia, como diciendo: 'Te di lo que querías'?", se preguntó retóricamente.

García Gudiel cree firmemente que el caso contra Ríos Montt "caerá por sí solo". Dice que ha habido tantas interrogantes jurídicas en el proceso que no es posible que se interponga una sentencia de genocidio en su forma actual.

Sus críticos lo acusan de intentar todo tipo de maniobras legales para bloquear el caso y de poner obstáculos en el proceso judicial para mantener al exjefe militar de 86 años fuera de la cárcel.

Por ahora, ha logrado dicho objetivo. Un día después de que fue sentenciado, Ríos Montt fue trasladado a un hospital militar luego de sufrir un desmayo. Su abogado rechaza la sugerencia de que se trató de una actuación.

"Él está muy mal. Tiene una condición cardiaca grave, sufre de hipertensión, problemas con la próstata y problemas en cinco de sus vértebras, lo cual le dificulta permanecer sentado durante largos períodos de tiempo. Él tiene las piernas dormidas constantemente".

No obstante, insiste en que su cliente está listo para la batalla legal que tiene por delante.

También lo están, al parecer, las víctimas.

"Sabíamos que harían esto, y luego meterían una apelación, y luego otra, y así sucesivamente", dice Canil.

"Todavía queda un largo camino por recorrer. Es sólo cuestión de quién se cansa primero: ellos o nosotros. Pero aquí seguimos y manteniéndonos firmes", agregó.