¿Puede Estados Unidos acuñar una moneda de un billón de dólares?

Moneda estadounidense
Pie de foto, El premio Nobel Paul Krugman defendió la idea de acuñar la nueva moneda.

Apenas recuperados del estrés de las negociaciones de última hora entre demócratas y republicanos para evitar el llamado precipicio fiscal, los estadounidenses se disponen a ser testigos de otra compleja discusión económica, la referida al techo de la deuda.

Si el Congreso de Estados Unidos no toma una decisión sobre la subida del límite de endeudamiento permitido, el país podría entrar en suspensión de pagos. Al menos este es el panorama que presentan los más pesimistas.

Entre las ideas que han surgido para evitar este inminente problema, hay una que va cobrando más atención conforme pasan los días.

Se trata de que el gobierno del presidente Barack Obama acuñe una moneda de platino y le asigne un valor de un billón de dólares.

Los defensores de la idea quieren evitar que la creciente deuda estadounidense suponga un freno para el gasto público mediante la acuñación de la moneda más cara del mundo. ¿Puede convertirse en realidad este extraño proyecto?

Laguna jurídica

El periodista de la BBC, John Kelly, comenta que esto parece la trama de una comedia extravagante –viene a la mente la película de 1954 de Gregory Peck, "The Million Dollar Note"–, pero que la idea de crear una moneda de elevadísimo valor empieza a tomarse en serio en los pasillos de Washington DC.

La petición, que urge a la creación de una moneda de platino valorada en un billón de dólares, cuenta ya con cerca de 7.000 firmas y con el respaldo de algunos economistas de los considerados pesos pesados.

Los expertos dicen que el plan sería legal y permitiría al gobierno seguir gastando si el presidente Barack Obama es incapaz de convencer a los legisladores para que suban el "techo de la deuda", un límite que fija el Congreso sobre la capacidad de endeudamiento del gobierno de Estados Unidos.

Pero la mayoría creen que la moneda, probablemente, se utilizará más como amenaza que como algo real.

"Cuando la gente oye hablar de ella por primera vez piensa 'es un truco'", dice L. Randall Wray, profesor de economía en la Universidad de Misuri-Kansas City.

"Pero hace que se piense más sobre cómo gasta el gobierno el dinero".

La moneda le debe su ampliamente discutida aunque aún hipotética existencia a la cercanía de la fecha límite que se cierne sobre el techo de la deuda, que, tal como están las cosas en este momento, impedirá que el gobierno estadounidense emita nuevos bonos y pague sus facturas en unos dos meses.

Los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes, se comprometieron a procurar recortes en el gasto antes que consentir a que se aumente el límite.

Algunos de quienes se oponen a esta postura, el congresista demócrata Jerrold Nadler entre ellos, han señalado una laguna jurídica en la legislación estadounidense que permite al Secretario del Tesoro asignar cualquier valor que quiera a una moneda.

Dicen que el Tesoro podría encargar que se acuñe la moneda y depositarla en la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos.

Efectivamente, la moneda es un truco contable, dice Cullen Roche, que escribe un blog sobre finanzas y economía en Pragmatic Capitalism.

Su propósito real, sin embargo, sería político, puesto que serviría para neutralizar la amenaza de los republicanos del Congreso que dicen que los funcionarios públicos no recibirán su salario, añade.

"Es un tecnicismo para sustituir algo completamente descabellado con algo que es ligeramente menos descabellado", dice.

Josh Barro, de Bloomberg View, le dijo a la BBC que la idea suena disparatada, pero que la situación en sí también lo es. "Es loco que estemos hablando de alcanzar el techo de la deuda.

"La moneda del billón de dólares sería un truco para evitar el escenario en el que el gobierno se declare incapaz de pagar sus deudas", explicó.

Por su parte, James Pethojoukis, del American Enterprise Institute, opinó en entrevista concedida a la BBC que "todas las opciones diferentes a subir el techo de la deuda son perjudiciales.

Reserva Federal de Estados Unidos
Pie de foto, La moneda quedaría depositada en la Reserva Federal.

"No creo que esta sea una opción beneficiosa y ya sólo con discutirla parece como si no fuera mucho problema, lo que aumenta las posibilidades de que ocurra", expresó.

Apoyo de célebres economistas

La campaña ha sido tomada en serio por personas del prestigio del ganador del premio Nobel de Economía y columnista de The New York Times Paul Krugman, o Philip Diehl, exdirector de la Casa de la Moneda de Estados Unidos.

Además, ha inspirado el hashtag #MintTheCoin (Acuñen la moneda) en la red social twitter.

El economista Krugman utiliza la ironía en una columna publicada en The New York Times para defender que se acuñe la nueva moneda por lo que él considera incapacidad de los legisladores para "sentarse a debatir y buscar soluciones como gente seria".

Pero también ha recibido críticas, advierte el periodista John Kelly. El congresista republicano Greg Walden prometió presentar una ley que prohíba al gobierno crear monedas de alto valor para pagar sus deudas.

Walden dijo que temía que la práctica causara una elevada inflación.

El profesor Wray no está de acuerdo. "Estas monedas de US$1 billón sólo serían manejadas por la Reserva Federal", dice. "No suponen un incremento en el suministro de dinero en las calles".

Los partidarios de la medida también alegan que la Reserva Federal podría vender bonos, algo que retiraría dinero de la circulación.

Pero James Pethojoukis, del American Enterprise Institute, considera que con esta moneda se perjudicaría la independencia del banco central.

Por ahora, no obstante, dichas monedas no existen en ningún lugar. E incluso aquellos que creen que el plan es perfectamente factible, reconocen que lo más probable es que se quede como una baza a jugar en las conversaciones sobre el techo de la deuda más que convertirse en una realidad.

"Creo que el presidente sería reticente a hacerlo porque socava la credibilidad de todos", opina Roche.

Por tanto, concluye John Kelly, se aconseja a los coleccionistas de monedas que no contengan la respiración mientras esperan a que esta nueva denominación aparezca en eBay de aquí en poco tiempo.