Los 'ultras' y la sombra del racismo en el fútbol ruso
- Autor, Jamie Coomarasamy y Adrian Goldberg
- Título del autor, BBC
Rusia se prepara para albergar el Mundial de Fútbol en 2018, pero ¿podrá el fútbol ruso limpiar su reputación de racista?

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En noviembre pasado, poco antes de que la FIFA eligiera al anfitrión de la próxima Copa Mundial, la Federación Rusa de Fútbol aprobó un memorando de siete puntos en la lucha contra el racismo.
Éste incluía el compromiso de elaborar directrices anti-racismo y el establecimiento de un sitio de internet llamado "Racismo fuera de juego".
La necesidad de una estrategia quedó de manifiesto nuevamente esta semana, luego que se difundiera una fotografía mostrando a un fan del campeón de la liga, el Zenit de San Petersburgo, agitando un plátano frente a Roberto Carlos. El astro brasileño era capitán del equipo visitante, el Anzhi Makhachkala.
Estábamos viendo el partido como parte de una investigación sobre las denuncias de que el Zenit -el único equipo ruso importante que nunca ha tenido un jugador de origen africano- fomenta una cultura en la cual los gerentes prefieren no contratar jugadores negros.
Esas denuncias fueron hechas inicialmente en 2004 por Vlastimil Petrela, entonces director de Zenit, quien las repitió en una reciente entrevista con la BBC.
"Yo quería contratar a un jugador negro, pero no pude", dijo.
"No sé por qué, pero la dirección no lo quería. Cada vez que planteaba la cuestión, la respuesta era: 'el Zenit no está interesado' ".
<link type="page"><caption> Lea también: Por mostrarle una banana a Roberto Carlos, no podrá ir más a la cancha</caption><url href="http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2011/03/110325_ultnot_banana_roberto_carlos_rg.shtml" platform="highweb"/></link>
Los 'ultras'
El Zenit le dijo a la BBC que los funcionarios encargados de la contratación cuando Petrela era gerente ya no están con el club, por lo que no podían hacer comentarios sobre sus alegaciones. Y Luciano Spaletti, actual entrenador del Zenit, le dijo a la BBC que es libre de fichar a cualquier jugador que desee.
Pero el sucesor de Petrela en el Zenit, el actual seleccionador nacional ruso Dick Advocaat, fue citado en 2008 diciendo que los fans del club no aceptarían a un jugador negro, aunque posteriormente hubo alguna controversia sobre el contenido de la grabación.
La oficina de Advocaat le dijo a la BBC que no habían podido comunicarse con él para darnos una respuesta.
Lo que está claro, sin embargo, es que los líderes de los ultras, un grupo de 5.000 partidarios de Zenit, están felices de que su club aún no haya incorporado africanos.
Antes de un reciente juego de la Liga de Europa, en un elegante hotel de la capital suiza, Berna, uno de los líderes de los ultras dijo que aunque ellos no iniciaron la tradición de no tener jugadores negros, "la estamos manteniendo y la apoyamos".

Otro líder, que es un empleado del club, agregó: "No tenemos ningún problema con los jugadores negros. Ningún jugador negro, ningún problema".
Y estos líderes -que no quisieron que se publiquen sus nombres- no son figuras periféricas.
Los ultras han jugado un papel importante en el éxito del Zenit y le han dado al club un apoyo importante y leal poco común en el fútbol ruso.
Tienen acceso a entradas a precio reducido y una parte del estadio está reservada para ellos.
Para ser aceptado en el grupo, un fan tiene que demostrar lealtad y compromiso con el club en una entrevista informal con los líderes de los ultras.
Intimidación
En el partido contra el Anzhi Makhachkala no quedaron dudas del compromiso de los ultras.
Aunque era un juego de principio de temporada contra un oponente mediano, por momentos se sintió como una final de campeonato.
La sección de los ultras era un mar de banderas azules y blancas y los cánticos duraron los 90 minutos, sin descanso, lo que generó una atmósfera intimidante para los visitantes.
Pero la intimidación también tomó otra forma: cuando uno de los jugadores africanos del Anzhi tocaba el balón, se podía oir, por lo bajo, el ruido de gritos de mono, provenientes de una pequeña sección de la multitud.
Cuando la foto del plátano se publicó, el Zenit publicó una declaración condenando la intolerancia racial y describió el incidente como un acto de provocación que no tenía nada que ver con sus fans habituales.
Uno de los líderes de los ultras del Zenit estuvo de acuerdo, aunque le dijo al diario Sovietski Sport: "No consideramos que un plátano sea un símbolo racista".
El club dice que ya encontró al responsable y que le prohibió el acceso al estadio de por vida.
La Federación de Fútbol rusa dice que no tomará ninguna medida adicional porque el Anzhi Makhachkala no presentó ninguna denuncia oficial.
La lucha contra los prejuicios
A principios de este año, la Federación propuso la idea de quitarle puntos a los clubes por el comportamiento racistas de los aficionados. La idea permanece en fase de propuesta.
En declaraciones a la BBC antes del partido contra el Anzhi, el jefe de las relaciones con los fans del Zenit, Alexei Blinov, dijo que el racismo es un problema en el fútbol mundial, no sólo en Rusia, y sostuvo que el Zenit está a la vanguardia de la lucha contra los prejuicios.
"Hemos iniciado una campaña de tolerancia en esta ciudad en 2006, mucho antes de que la UEFA volviera su atención a ella", dijo.
"Hemos organizado una serie de conferencias en escuelas y colegios y somos parte de la campaña de la UEFA 'Tarjeta roja contra el racismo'".
Cuando se le informó de lo que el líder de los ultras le había comentado a la BBC la idea de no aceptar jugadores negros, dijo que eso demostraba que la campaña de tolerancia no fue lo suficientemente eficaz.
"Gracias por decirme esto, voy a hablar con estos chicos. La próxima vez que venga, verá a estos mismos hombres mostrándole una tarjeta roja al racismo", dijo.
Los fans habituales del Zenit en el juego Anzhi dijeron que no había oído hablar sobre la campaña de la tolerancia del club, pero se les preguntó si creían que era necesaria.
"No somos racistas", dijo uno, "así que ¿por qué necesitamos una iniciativa así?"
Otros, sin embargo, no están de acuerdo. Uno de ellos es el jugador nigeriano Isaac Okoronkwo, quien aparte de un breve período en el Wolverhampton Wanderers de Inglaterra ha pasado los últimos diez años en equipos de ex repúblicas soviéticas.
Él dice que todo lo lleva a creer que el Zenit no lo fichó por ser negro.
Los funcionarios del Zenit dicen que no conocen ese caso y niegan que haya una política de contratación basada en la raza.
Además, ofrecen una variedad de razones por las que el club no ha contratado nunca a un jugador africano que van desde su política de búsqueda de talentos hasta el clima frío de San Petersburgo.
También señalan que han contratado a jugadores de diversos orígenes, entre ellos dos surcoreanos y el defensor portugués Bruno Alves.
Sin embargo, por más rápidamente que el Zenit haya resuelto el incidente del plátano, esto es otro ejemplo de la sombra que se cierne sobre el fútbol ruso, que se prepara para darle la bienvenida a fans - y jugadores - de todo el mundo.









