"La memoria de los cubanos es una zona militarizada"

Fidel Castro y Richard Nixon
Pie de foto, La Operación Pedro Pan tuvo lugar en plena Guerra Fría.
    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC Mundo

Como ocurre con casi todos los aspectos de la política contemporánea cubana, hablar de la Operación Pedro Pan desata reacciones fuertes y distintas en Cuba y en Estados Unidos.

Muchas de las críticas se centran en el rol que tuvieron los gobiernos de la época.

Los voceros de los veteranos, agrupados en Operation Pedro Pan Group, una asociación que tiene sede en Miami, insisten en que la operación fue, ante todo, una enorme y heroica operación humanitaria. La misma que permitió a miles de niños refugiados cubanos llevar vidas felices en Estados Unidos, primero bajo el cuidado de la iglesia católica y eventualmente con sus padres que los siguieron al exilio meses o incluso años después.

Tina Pérez Gallinar, directiva de la organización, le dijo a BBC Mundo que "yo le agradezco a este país por recibirnos con los brazos abiertos y darnos tantas oportunidades, ha sido una experiencia maravillosa y le debemos mucho a este país".

Otras voces

Pero hay algunas voces disidentes, particularmente entre los Pedro Pan que escogieron vivir en otras partes del país, lejos del grueso del exilio cubano en Miami.

María de los Angeles Torres, catedrática de la Universidad de Illinois en Chicago, llegó a Estados Unidos siendo una niña con la operación Pedro Pan, y ha dedicado buena parte de su carrera académica a estudiar la historia de este episodio.

En conversación con BBC Mundo, sus críticas van en dirección de ambos lados del estrecho de Florida. Torres alega que el gobierno estadounidense, particularmente el departamento de Defensa, no ha revelado toda la documentación que ella solicitó para conocer los procedimientos y objetivos que tuvo Washington al apoyar la Operación Pedro Pan.

También critica la separación de las familias.

La académica señala que poco después del fin de los vuelos de Pedro Pan en 1962, Naciones Unidas ofreció ayudar a financiar el viaje de muchos de los padres de los refugiados desde Cuba para reunirse con sus hijos en Estados Unidos, y que en ese momento Washington se negó a autorizarlo, citando el embargo económico ya existente contra la isla. Eventualmente la mayoría de las familias se reunieron, aunque fue un proceso que en algunos casos tomó años.

Pero, aclara Torres, "también había algunos niños que quisieron volver a Cuba entonces, y Cuba tampoco lo permitió".

"Macartismo"

Calle Ocho en Miami
Pie de foto, Para muchos exiliados cubanos en Miami, la Operación Pedro Pan fue una gran acción humanitaria.

En Cuba misma, no sorprende que las voces cercanas al oficialismo sean abiertamente críticas de las intenciones estadounidenses.

El académico Ramon Torreira Crespo, autor de un libro sobre el episodio, le dijo en La Habana al corresponsal de BBC Mundo Fernando Ravsberg, que "la operación Pedro Pan es una de las acciones encubiertas con la participación de la CIA y un grupo numeroso de agencias federales y estaduales dentro de Estados Unidos, como parte de una campaña para derrotar la Revolución Cubana, como una acción de guerra psicológica".

Torreira acusa a Estados Unidos de querer "desestabilizar la población" cubana durante los años más cruciales de la Guerra Fría.

"Estaba muy fuerte el macartismo. Aquí se llego incluso a decir o a creer en partes importantes de la población como resultado de esa consciencia, que los padres iban a perder la patria potestad sobre los hijos, los niños iban a ser recluidos en centros de adoctrinamiento para convertirlos en comunistas. Aquellos niños que no se adoctrinaran iban a ser enviados a la Unión Soviética a centros mas especializados de adoctrinamiento", indica Torreira.

Memoria histórica

"El gobierno cubano obviamente manipula la historia de Pedro Pan", insiste por su parte María de los Ángeles Torres. "Estados Unidos hizo cosas que merecen ser criticadas, pero había cosas reales en Cuba que estaban ocurriendo y que alimentaron la urgencia de los padres por sacar a sus hijos", puntualiza.

Para María de los Angeles Torres, mostrar a los niños de Pedro Pan solamente como víctimas "es otra forma de abuso contra ellos".

Subraya en cambio la importancia de rescatar desde la academia crónicas personales de los protagonistas de este episodio, para hacer frente a lo que ella describe como la manipulación de la memoria por voces oficiales.

"Para los cubanos aquí en Estados Unidos y en Cuba, la memoria es una zona militarizada", concluye.