"Klinton", el curioso culto a los Clinton en Kosovo: ¿adoración incondicional o interés económico?

Bulevardi Bill Klinton en Pristina, capital de Kosovo
Pie de foto, Los kosovares de la etnia albanesa juran jamás olvidar el papel que desempeñaron los "Klinton" en la campaña de bombardeo de la OTAN que le puso fin al conflicto de 1999.
    • Autor, Guy Delauney
    • Título del autor, BBC, Pristina, Kosovo

Unos conocimientos rudimentarios de albanés son útiles a la hora de descifrar algunos nombres de calles en Pristina, la capital de Kosovo. De lo contrario no sería inmediatamente aparente que "Bulevardi Xhorxh Bush" se refiere al expresidente de EE.UU. que argumentó que la nación debía independizarse.

Pero únicamente los quisquillosos de las consonantes exigirían traducir el nombre de la congestionada avenida que cruza perpendicularmente el Bulevar George Bush. "Bulevardi Bill Klinton" es un tributo al hombre que los kosovares de la etnia albanesa tienen en la más alta estima.

Pristina no sólo tiene una calle bautizada en su honor. También cuenta con una gran estatua de un radiante Bill Clinton, con el brazo estirado en señal de bienvenida. El mismo expresidente develó este monumento cuando visitó Pristina y fue recibido eufóricamente en 2009.

Título del video, La tienda en Kosovo que vende ropa estilo Hillary Clinton

Esta adoración también se extiende a la familia de Clinton. A unos metros de la estatua, un almacén de ropa de mujer llamado Hillary añade un toque de moda a la relación.

"Apreciamos muchísimo a la familia Clinton", dice Elda Morina, que pertenece a la familia que es dueña tanto de Hillary como de la segunda sucursal Hillary 2.

"Ellos hicieron que todo el mundo conociera nuestros problemas. Por primera vez todos supieron quiénes eran los kosovares. Bill Clinton es la persona que reveló nuestro sufrimiento y, a partir de entonces, todos hemos tenido gran simpatía por la familia Clinton".

Los kosovares de la etnia albanesa le dan crédito a Clinton por promover la campaña de bombardeo de la OTAN que puso fin al conflicto de Kosovo en 1999.

Eso permitió a todos los que había huido regresar a sus hogares, aunque la familia Morina fue una de las que se quedaron en Pristina todo el tiempo.

"Yo sufrí de mucho estrés postraumático", dice Elda. "Yo era una adolescente; fue un período muy vulnerable en mi vida".

La inauguración de la boutique fue parte del proceso de retornar a la normalidad, con el padre de Elda sugiriendo que se llamara en honor a Hillary Clinton.

Bill Clinton (der.) recibe un doctorado de la Universidad de Pristina, Kosovo, en 2003.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, El expresidente Bill Clinton (der.) recibió, en 2003, un doctorado honoris causa de la Universidad de Pristina, Kosovo.

El almacén tiene un inventario de vestidos similares en estilo a los que favorece la ex secretaria de Estado.

"Es un estilo clásico", dice Elda, tomando un sastre de pantalón de una percha de vestidos monocromáticos. "Hillary Clinton es una mujer de mucha visión, no son sus ropas lo que la definen".

Estatua de Bill Clinton en Pristina, capital de Kosovo
Pie de foto, Los homenajes que se le rinden a los Clinton en Pristina van desde una estatua de un sonriente Bill Clinton...
La entonces secretaria de Estado Hillary clinton (centro) sonríe a la salida de un almacén nombrado en su honor en Pristina, 13 octubre de 2010

Fuente de la imagen, AFP

Pie de foto, ... hasta las boutiques de ropa en honor a la señora Clinton, quien visitó el local en 2010.
Elda Morina, dueña de la boutique Hillary, muestra un vestido de su colección
Pie de foto, "Es un estilo clásico", dice Elda Morina de su línea de ropa Hillary.

La línea de ropa Hillary atrae una fiel clientela ("mujeres de negocios y en la política", dice Elda), consumidoras que tal vez quieren adquirir algo del carisma Clinton.

La gratitud hacia la familia Clinton y el respeto por los Estados Unidos están muy arraigados.

"Esta admiración ha estado ahí durante décadas", señala el vice ministro de Relaciones Exteriores de Kosovo, Petrit Selimi.

"Los Clinton encarnaron ese vínculo simplemente porque, en el momento de las graves injusticias, cuando cientos de miles de personas huían del régimen de Milosevic y la limpieza étnica que realizaba el aparato del estado".

"Bill Clinton fue como un santo. Fue un milagro que el mundo interviniera por una manchita de tierra como Kosovo que no tenía petróleo, no diamantes, ni recursos", completa.

¿Exclusivamente altruismo?

Pero mientras Kosovo siente que tiene una relación especial con Estados Unidos y la familia Clinton en particular, otros consideran que éste es, en realidad, un romance unilateral.

"El bombardeo de 1999 no fue, como parecen pensar los kosovares, sólo una intervención dirigida a frenar la violenta represión de los kosovares de la etnia albanesa", afirma Andrea Capussela, un exfuncionario internacional en Pristina y autor de un reciente libro, "Construyendo un Estado en Kosovo".

El expresidente Bill Clinton saluda a kosovares de la etnia albanesa frente a una torta gigante preparada en su honor durante una visita que hizo a Pristina, 1 noviembre de 2009

Fuente de la imagen, AFP

Pie de foto, Más adulación por los Clinton, aunque algunos cuestionan si ese afecto es justificado.

"Los gobiernos de Occidente y especialmente Washington vieron a Kosovo como una oportunidad para establecer el principio de donde ellos podían sostener que había una genuina crisis humanitaria ocurriendo; ellos podían realizar una acción militar independientemente de cualquier autorización del Consejo de Seguridad".

Los vínculos subsiguientes de los Clinton con Kosovo han estado limitados a breves visitas.

Pero algunos de los funcionarios estadounidenses más asociados a los bombardeos de 1999 han intentado profundizar la relación en base a los negocios.

La ex secretaria de Estado Madelein Albright y el enviado especial James Pardew estuvieron ambos involucrados en ofertas para adquirir la empresa estatal de telecomunicaciones. El fondo de inversión de la primera, Albright Capital Management, luego se retiró para "perseguir otras oportunidades".

Pardew estaba gestionando a favor de un consorcio encabezado por las firmas de inversión Twelve Hornbeams y Avicenna Capital; dejó de hacerlo después de que su participación se hizo pública.

El otrora comandante supremo de la alianza de la OTAN, Wesley Clark, es ahora presidente de la empresa canadiense de energía, Envidity. En agosto, el gobierno de Kosovo propuso un acuerdo para otorgar a Envidity los derechos de exploración de carbón en un tercio del país.

Los críticos de esta acuerdo denunciaron que le permitiría a Envidity derechos casi exclusivos para explotar las considerables reservas de carbón de Kosovo.

El acuerdo todavía no ha recibido aprobación parlamentaria, luego de que un grupo de diputados pidiera más información sobre el proyecto.

"Relación dañina"

"Es una relación que puede ser abusada", indica Andrea Capussela. "Debido a que la corrupción es tan endémica en Kosovo, el tener una fuerte conexión basada en lo que la administración Clinton hizo por Kosovo podría colocar las bases de una relación de negocios dañina".

Y la perdurable influencia de Estados Unidos en Kosovo no siempre podría ir en beneficio de esta última nación.

El exembajador de EE.UU. en Pristina, Christopher Dell, cabildeó para que un contrato para construir una "Autopista Patriota" hasta Albania fuera adjudicado a un consorcio encabezado por la firma estadounidense Bechtel.

El embajador de EE.UU. ante Kosovo Christopher Dell, en 2009

Fuente de la imagen, AFP

Pie de foto, El embajador de EE.UU. ante Kosovo Christopher Dell (izq.) promovió a la empresa estadounidense Bechtel y luego se fue a trabajar para esta.

Capussela llama el proyecto "colosal e innecesario", que costaría 25% del PIB de Kosovo. El año en que Dell abandonó su puesto diplomático en Kosovo, empezó un trabajo nuevo con Bechtel.

"Estados Unidos tiene una enorme influencia en Kosovo, pero no cuenta con el incentivo para utilizarla en favor de un desarrollo de largo plazo", dice Capussela.

"La tragedia es que los intereses de Europa favorecen el desarrollo de Kosovo, pero le queda muy difícil a Europa avanzar este interés".

Pero sobre el Bulevar Bill Clinton, este tipo de ideas son una herejía. En la boutique Hillary, las fotos de la visita de la ex secretaria de Estado en 2012 cuelgan con orgullo sobre la caja registradora y Elda Morina está entusiasmada con laselecciones presidenciales del 8 de noviembre.

"Quien sea que gane, está bien", asegura.

"Pero tenemos idea de que va a ser ella. Si gana, será mejor para nosotros. Los kosovares admiran a los Clinton, esa es la razón".