Soldado rebelde durante el día, artista de noche: los punzantes grafitis de un joven sirio en medio de la guerra civil

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami
- Autor, Faisal Irshaid
- Título del autor, BBC
Soldado rebelde durante el día, artista por la noche: un joven sirio retrata con agudeza la guerra civil que está destruyendo a su país.
En un suburbio de Damasco que soportaba bombardeos constantes y es crónica la falta de alimentos, agua y energía, apareció un mural inesperado en la pared de un edificio derruido.
Mostraba a una niña parada sobre una pila de cráneos, escribiendo una sola palabra en una pared: "esperanza".
La pintura del artista Abu Malik al Shami le trajo atención internacional y le valió comparaciones con el británico Banksy.

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami
Al igual que Banksy, el sirio es un artista callejerocon un trabajo cargado de contenido político, cuyas obras aparecen repentinamente. Aunque en su caso, sus mensajes e imágenes están dedicados a la catastrófica guerra civil de su país.
Desde 2014, los murales de Shami se han visto en decenas de lugares en todo Darayya, ubicada a 10 kilómetros del centro de Damasco.

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami
Inicio en el frente
El año que empezó la guerra, 2011, el artista, ahora de 22 años, asistía a la escuela secundaria en Damasco. Hasta que se unió a las protestas contra el gobierno en la capital y comenzó a usar sus habilidades artísticas para difundir mensajes revolucionarios.
A principios de 2013, siendo aún adolescente, viajó a Darayya para unirse al Ejército Libre Sirio. Con él se llevó sus cuadernos y lápices.
En su primer día en Darayya, cuenta, le enseñaron a disparar armas. En su segundo día, fue enviado a la línea de combate. No fue hasta 2014 que conoció a un artista llamado Majd, apodado el "Ojo de Darayya", quien lo animó a practicar el arte callejero.
Su primer mural, en las ruinas de una gran casa, mostraba a una niña señalando a un corazón, enseñándole a un soldado sobre el amor, antes de que este vaya a luchar.

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami
En la luna llena
Conseguir materiales artísticos fue un problema al inicio.
"Cuando llegué a Darayya, estaba completamente sorprendido", dice. "Había gran destrucción por todas partes y, en ese momento, el régimen estaba bombardeando al azar y atacando a las personas. La situación era lamentable, no podíamos soportarlo. Todo se estaba derrumbando".
Esto también se aplicaba a una de las tiendas de arte de Darayya, que en 2014 estaba en ruinas. Con el permiso del dueño, Majd, Shami y otros removían los escombros para encontrar pintura y pinceles.

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami
También había el riesgo de recibir un disparo de un francotirador o de convertirse en el objetivo de un bombardeo. Shami dice que era especialmente peligroso trabajar en los techos.
"Los mejores momentos eran las puestas del sol o los amaneceres, o cuando había calma en la ciudad", recuerda. "A veces teníamos que hacerlo por la noche. Así que cada vez que había luna llena, aprovechaba para pintar murales. A veces también usaba la luz de mi teléfono móvil".

Fuente de la imagen, AP

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami
"El proceso era muy agotador", comenta. "Cada día, solía luchar en la línea de combate y sólo pintaba y dibujaba en mi tiempo libre".

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami
A medida que pasaba el tiempo, Shami y sus amigos comenzaron a quedarse sin pintura. En un momento determinado, tenía solo rojo, negro, verde pistacho amarillo y marrón.
Además, quedó fuera de juego una parte de 2015, debido a una herida de guerra.
Sin embargo, llegó a pintar unos 30 murales durante sus dos años en Darayya.
En enero de 2016, su amigo Majd murió.
Huida a Idlib
Las fuerzas del gobierno sirio tomaron la ciudad en agosto, por lo que Shami huyó junto con cientos de personas a Idlib, ciudad en el norte de Siria controlada por rebeldes.
El arte callejero, en particular el grafiti, es notoriamente efímero, y con las fuerzas de Bashar al Asad a cargo de la ciudad, el destino de las obras de Shami es incierto.
Así que antes de salir de la ciudad, tomó fotos de todos los murales y grafitis que había pintado en los últimos años. Y ahora continúa su arte al aire libre en las calles de Idlib.

Fuente de la imagen, Abu Malik al-Shami











