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EE.UU.: los momentos de caos que se vivieron en la Convención Nacional Republicana por cuenta de los opositores de Donald Trump
- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC Mundo
Las fuerzas republicanas que se oponen a la nominación de Donald Trump como candidato de cara a las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos quisieron que su voz se escuchara.
Y lograron que el caos reinara por unos instantes este lunes en el primer día de la Convención Nacional Republicana (CNR), en la que Trump debe convertirse oficialmente en el candidato de los conservadores.
Agrupados en la facción "Never Trump" (Nunca Trump), varios de los delegados presentes en el cónclaveque se celebra en Cleveland (Ohio) pidieron a gritos que se les permitiera votar con libertad al margen de los resultados de las elecciones primarias del partido, algo que les fue negado en repetidas ocasiones.
La intención de estos delegados era que, dándoles libertad para votar a su candidato de elección, se pudiera forzar una rebelión contra Trump, que teóricamente tiene el número de delegados necesarios para ser elegido como candidato republicano.
Las protestas surgieron luego de que la presidenta del Comité de Reglas del Partido Republicano, Enid Mickelsen, diera por aprobada la normativa de la convención, que obliga a los delegados de cada estado a votar al candidato elegido de forma mayoritaria por los electores que participaron en las primarias.
Esta regla facilita la nominación de Trump, que ya cuenta con el apoyo de 1.238 delegados de los 1.237 que necesitaba para ganar la nominación republicana, según indica la agencia de noticias AP.
Tensión
Los miembros de la facción "Never Trump" recopilaron las peticiones de nueve estados para solicitar una votación a mano alzada sobre la adopción de dicha normativa.
E hicieron oír su voz a gritos en el pleno de la reunión.
Muchos de ellos se habían comprometido con el exrival de Trump en las elecciones primarias, Ted Cruz, según señaló el periodista de la BBC, Anthony Zurcher.
Los seguidores de Trump trataron de silenciar esas objeciones gritando "¡USA! ¡USA!" (EE.UU.).
Al final los partidarios del multimillonario lograron que tres de los nueve estados dejaran de apoyar la petición.
De esta manera la votación no se hizo a mano alzada porque se requería que un mínimo de siete estados la pidiera.
Confusión
El que se decidiera aprobar las normas por aclamación y no por votación individual condujo a un coro de abucheos de los contrarios a Trump, como Mike Lee, senador por el estado de Utah.
"Esto no tiene precedentes", dijo Lee.
"Esto es un robo, un escándalo. Nos quieren quitar nuestravoluntad", gritó uno de los delegados de Texas.
El congresista Steve Womack se encontraba a cargo del pleno durante esos caóticos minutos.
Womack hizo un llamado a una votación por aclamación, en la que tanto los "Síes" como los "Noes" resonaron.
Su decisión fue que los "Síes" a la aprobación de la normativa habían superado a los "Noes", acabando con las esperanzas de los contrarios a Trump.
Algunos delegados tiraron al suelo sus credenciales tras escuchar el veredicto de Womack, que frustró el intento de frenar la candidatura del magnate "in extremis".