El polémico puente de 19 kilómetros con el que Vladimir Putin quiere terminar de anexar Crimea a Rusia

    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC Mundo

Se ha intentado antes: lo hicieron las tropas invasoras alemanas durante la Segunda Guerra Mundial y también el gobierno de la ahora desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Pero el presidente ruso Vladimir Putin confía en tener éxito allí donde otros fracasaron y convertirse en el hombre que finalmente logre conectar con un puente a Crimea con Rusia continental.

Para ello, el gobierno de Moscú está construyendo una gigantesca estructura de 19 km sobre el Mar Negro -o más bien dos: un paso para trenes y otro para automóviles- que conectarán el puerto crimeo de Kerch con el pueblo ruso de Tamán.

El proyecto empezó a hacerse realidad hace dos años, luego de que Rusia se anexara la península a Ucrania, y su inauguración está prevista para 2018.

El proyecto le está costando a Rusia "una pequeña fortuna", como destaca el periodista del Servicio Ruso de la BBC, Oleg Boldyrev, quien recientemente estuvo en Crimea viendo el avance de la construcción.

Costoso

En efecto: con un costo estimado en US$3.500 millones, el puente del estrecho de Kerch -como se conoce la obra- es el más costoso jamás construido por una empresa rusa.

"La idea se había debatido durante los últimos 20 años, pero sólo ahora, después de la anexión rusa de Crimea, hay suficiente voluntad política para sacarlo adelante", explica Boldyrev.

Aunque la misma invasión de Crimea también le ha generado algunos problemas a Stroygazmontazh, la constructora que obtuvo los multimillonarios contratos para la construcción de los puentes.

La empresa es propiedad de Arkadii Rotenberg, un amigo cercano del presidente Putin, y tanto él como su compañía figuran entre los blancos de las sanciones impuestas a Rusia por Occidente luego de la anexión de Crimea.

Sanciones

Sin embargo Leonid Ryzhenkin, el director de construcciones de Stroygazmontazh, le aseguró a la BBC que eso no afectará significativamente el proyecto.

"Empezamos a ser objeto de sanciones hace un año y medio, después de iniciar los trabajos aquí. Pero no puedo decir que eso haya limitado seriamente a nuestra empresa", dijo Ryzhenkin.

"Crea inconvenientes, sí, y hace que a veces nos sea más difícil conseguir repuestos para nuestros equipos. Pero en general nuestros contratistas en Rusia tienen suficiente experiencia y cuentan con equipamiento que pueden entregar a tiempo", agregó.

Según los expertos, Rusia no está construyendo suficientes carreteras para el tamaño de su economía.

¿Tiene entonces sentido gastar en un solo puente el equivalente a casi la mitad del presupuesto para infraestructura vial de 2016?

"¿Soportaría un proyecto de este tipo, tan grande y costoso, una evaluación económica tradicional? Probablemente no. De lo contrario, se habría construido hace años", reconoce Mijaíl Blinkin, del Instituto de Economía del Transporte de la Escuela de Altos Estudios Económicos de Moscú.

"Pero yo me lo tomo más filosóficamente", le dice a la BBC.

"Sí, hay problemas políticos y de dinero en este momento. Pero en dos generaciones la gente ya los va a haber olvidado y simplemente tendremos un buen puente", le dijo a la BBC.

¿Beneficios?

Los beneficios del puente para los habitantes de la región, virtualmente aislada desde la anexión rusa, son obvios. La obra representará una clara mejora respecto del actual servicio de ferries que sirve a Crimea.

Pero está por verse qué tanto ganará Rusia con la millonaria inversión.

Por lo pronto, el puente sobre el estrecho deKerchparece alzarse fundamentalmente como símbolo de la mayor apuesta geopolítica de Putin.

Aunque por el momento no hay nada que sugiera que las tensiones causadas por la anexión rusa de Crimea vayan a disminuir.

Para eso ni Putin ni Occidente han empezado a tender puentes.