¿Por qué Corea del Norte se ha convertido en un paraíso para las aves migratorias?

    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC

Fotos de Corea del Norte muestran cómo la ecología del hermético país asiático está salvando de la extinción a de varias especies migratorias amenazadas.

Al estar aislado del mundo, irónicamente Corea del Norte puede ayudar a preservar una de las rutas migratorias más importantes del mundo: la de Asia Oriental-Australasia.

Cincuenta millones de aves, desde grullas a pájaros cantores, utilizan esta ruta dos veces al año.

Y para miles de esos pájaros, la costa oeste norcoreana -en el Mar Amarillo- es su único punto de escala.

En el terreno pantanoso que dejan las mareas, especies como el pájaro aguja colipinta o becasina de cola barrada (los más grandes en la foto de arriba) se alimentan de gusanos y moluscos.

Y él los correlimos grande, una especie en extinción que vemos en la foto de abajo, buscan pequeñas almejas enterradas.

Estas fotos fueron tomadas -con permiso de las autoridades norcoreanas- por ornitólogos de Nueva Zelanda.

Armados de binoculares, poderosos telescopios y cámaras, contaron las aves que iban llegando de sus épicos viajes del hemisferio sur al norte.

Estos observadores forman parte de la organización neozelandesa Pukorokoro Miranda Naturalists.

"En la medida que vamos perdiendo hábitats en otros lugares, cada vez más aves tendrán que congregarse en los espacios que quedan, que por defecto están Corea del Norte", señala David Melville, quien aparece a la izquierda de la foto a continuación.

La costa de Corea del Norte es importante porque en la línea costera de los países vecinos -China y Corea del Sur- se han desarrollado proyectos a gran escala.

En esos países se han secado las marismas para la industria y la agricultura.

Del total de pantanos que existían hace 50 años en el Mar Amarillo, solo quedan un tercio, según el experto en ecología de aves de costa Richard Fuller, de la universidad de Queensland, enAustralia.

Fuller también señala que en los últimos 50 años la población del ave migratoria más grande de costa, el zarapito siberiano que vemos abajo, ha disminuido en más de un 80%.

Estos observadores pasaron diez días en Mundok, en la costa oeste de Corea del Norte.

No sólo visitaron las zonas de marismas que dejan las mareas. También fueron a salinas y arrozales, donde estos animales descansan.

"Las fuerzas de seguridad tenían que ser notificadas de la visita de extranjeros para observar las aves", cuenta Melville.

"Y nosotros ofrecimos la oportunidad a los residente locales de observar las aves a través de nuestros telescopios. Incluso encontramos aves que venían de Nueva Zelanda y que yo personalmente había marcado".

La falta de desarrollo de Corea del Norte, comparado con China y Corea del Sur, significa que las costas están prácticamente intactas.

Según los conservacionistas las aves también se benefician de ríos menos contaminados, y niveles más bajos de fertilizantes y pesticidas vertidos en el ecosistema marino.

Las grandes extensiones de zonas pantanosas, como se ve en la imagen a continuación, son ricas en moluscos, gusanos marinos y crustáceos de los que dependen las aves migratorias de costa.

Durante el viaje, los ornitólogos neozelandeses identificaron varios sitios nuevos donde las aves migratorias hacen una parada antes de seguir rumbo al norte.

Estos pájaros pasan cerca de un mes en primavera y tres meses en otoño escarbando la arena en busca de invertebrados.

Pero una subespecie de ave, la aguja colipinta o becasina de cola barrada, sólo hace una parada en el Mar Amarillo antes de seguir al norte.

En el otoño, hace un viaje de ocho o nueve días de de casi 12.000 km en un solo vuelo.

Ninguna otra ave en el mundo hace un vuelo sin escalas tan largo.

Todas las imágenes son propiedad de Adrian Riegen.