Las dramáticas imágenes de las heridas y cicatrices de rohingyas refugiados en Bangladesh tras huir de Myanmar

Cientos de miles de rohingyas llegan con terribles heridas a los campos de refugiados en los que viven. Este pueblo musulmán asentado en el oeste de Myanmar es objeto de la atención internacional porque sufre persecución y abusos. Muchos de ellos han optado por huir a países vecinos. ADVERTENCIA: LAS IMÁGENES PUEDEN RESULTAR HIRIENTES.

Ansar Allah.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, En medio de las acusaciones al ejército de Myanmar de perpetrar matanzas entre los rohingyas y quemar sus aldeas obligando a cientos de miles a escapar a la vecina Bangladesh, la agencia Reuters recopiló imágenes que documentan el sufrimiento de los miembros de esa minoría musulmana que cruzan la frontera buscando refugio en Bangladesh. En esta imagen, Ansar Allah, un niño de 11 años que fue herido de bala en una pierna. "Nos regaron de balas mientras ardía nuestra casa", contó Samar, su madre. "Era una bala del tamaño de la mitad de mi dedo índice. No puedo dejar de pensar por qué Dios nos puso en una situación tan peligrosa".
Mohamed Heron y su hermano Mohamed Akter.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, Los hermanos Mohamed Heron y Mohamed Akter, de 6 y 4 años respectivamente, sufren graves quemaduras en su cuerpo. Su tío contó que las tropas de Myanmar lanzaron cohetes contra su aldea y que otros dos hermanos murieron durante el ataque. El Ejército de Myanmar informó a comienzos de la semana que una investigación interna no había revelado ningún abuso de sus integrantes. Las conclusiones del informe no concuerdan con lo observado por los corresponsales de la BBC en el terreno. Naciones Unidas definió lo que sufren los rohingyas como "un ejemplo de manual de limpieza étnica".
Anwara Begum.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, Anwara Begum afirma que encontró su casa en llamas al despertar en mitad de la noche. Según recuerda, intentó salir, pero el techo le cayó encima. El fuego hizo que su ropa de nailon se fundiera con su piel, provocándole graves heridas. Su marido cargó con ella durante 8 días hasta que llegaron al campo de refugiados de Bangladesh. Dice que pensó que iba a morir: "Traté de sobrevivir por mis niños".
Imam Hossain.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, Imam Hossain, de 42 años, explicó que regresaba a su casa después de impartir clases en una escuela islámica cuando tres hombres lo atacaron con cuchillos. Al día siguiente, emprendió con su mujer y sus dos hijos la huida hacia Bangladesh, pero les perdió el rastro. Todavía los está buscando. "Quiero preguntarle al gobierno de Myanmar por qué le hacen daño a los rohingya. ¿Por qué los budistas nos odian? ¿Por qué nos torturan? ¿Qué problema tienen con nosotros?".
Nur Kamal.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, El pasado miércoles, el secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, reclamó una investigación independiente sobre lo que está ocurriendo a vista de los testimonios que contradicen la versión oficia del Myanmar. Nur Kamal, de 17 años, muestra unos profundos cortes en la cabeza que, asegura, le hicieron soldados birmanos. "Me golpearon con un rifle primero y luego con un cuchillo".
Abdu Rahaman.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, Abdu Rahaman sufrió una emboscada junto a otros refugiados. Cuando intentó huir le lanzaron un machete que le amputó tres dedos de un pie. Mutilado, con la ayuda de un sobrino y varios amigos, consiguió finalmente cruzar la frontera. "Nuestro futuro no es bueno", dice. "Alá debe ayudarnos. La comunidad internacional tiene que hacer algo".
Momtaz Begum.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, Begum, de 30 años, vio como los soldados llegaron a su aldea y le exigieron dinero. "Les dije que era pobre y no tenía nada. Uno de ellos empezó a golpearme mientras me decía que si no tenía dinero me matarían". Después, la encerraron en su casa y le prendieron fuego a la vivienda. Cuando por fin logró escapar, encontró a sus tres hijos muertos y a su hija sangrando por los golpes recibidos. "Qué puedo decir sobre el futuro, si ahora no tenemos ni comida, ni casa, ni familia. No podemos pensar en el futuro. Eso lo han matado también".