México no cumple acuerdos contra trabajo infantil

    • Autor, Alberto Nájar
    • Título del autor, BBC Mundo, México

A pesar de que el trabajo infantil es uno de los problemas más serios de México, el país es el único en América Latina que no ha ratificado protocolos para aumentar la edad mínima de inicio en la vida laboral.

Niños juegan bajo una fuente de agua en Monterrey, México
Pie de foto, México no ha ratificado protocolos sobre el trabajo de menores.

Se trata del convenio 138 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que entró en vigor en 1973.

Las autoridades no han ratificado el convenio, a pesar de varios exhortos del Congreso mexicano. El retraso afecta sobre todo a niños campesinos que frecuentemente son víctimas de explotación, advierte Nashieli Ramírez, directora de la organización Ririki, especializada en atención de menores.

"Es una muestra de la forma como el gobierno aborda este problema. Estamos muy atrasados con respecto a otros países de Latinoamérica", dice en conversación con BBC Mundo.

Pero el Ministerio del Trabajo dice que no hay desinterés.

<link type="page"><caption> Lea: OIT: más niños hacen trabajos peligrosos</caption><url href="http://www.bbc.co.uk/mundo/internacional/2010/05/100507_0027_oit_esclavitud_infantil_gm.shtml" platform="highweb"/></link>

Antes de firmar los protocolos de la OIT es necesario modificar la constitución del país, explica a BBC Mundo Patricia Espinosa, subsecretaria de Inclusión Laboral del Ministerio de Trabajo.

"Los niños que trabajan aportan para sus estudios o sus casas. Lo ideal sería que ningún menor de 18 años labore, pero sus circunstancias económicas y culturales los llevan a hacerlo", según Espinosa.

Niños jornaleros

La meta del convenio 138 es eliminar el trabajo infantil, a partir del aumento progresivo de la edad mínima de admisión a los empleos.

El documento establece que el rango mínimo no deberá ser inferior a la edad en que cesan los estudios obligatorios de cada país, o en su caso a los 15 años.

Este protocolo no ha sido ratificado por México, donde se autoriza el empleo a partir de 14 años y con varias restricciones, como jornada laboral de seis horas máximo, atención médica y posibilidades de estudiar.

Algo que pocas veces se cumple, dice Nashieli Ramírez, especialmente entre los niños campesinos, conocidos como jornaleros.

"El 70% de ellos tienen serios retrasos en sus estudios. Algunos se exponen a pesticidas o herramientas peligrosas", explica.

Jornaleros

Las autoridades reconocen a los jornaleros como un punto prioritario de atención, señala Patricia Espinosa.

"Trabajamos en un programa piloto para sacar paulatinamente a estos niños del trabajo", señala.

De acuerdo con el gubernamental Instituto Nacional de Estadísticas (INEGI), los niños que trabajan en México son unos 3,6 millones.

De éstos cerca de la tercera parte, 1,1 millones, tienen entre 5 y 13 años de edad, lo cual está prohibido por las leyes mexicanas.

Muchos son jornaleros en campos agrícolas, pero también hay pescadores o empleados de la construcción. También abundan quienes desempeñan tareas peligrosas, dice Ramírez.

Según la activista, las autoridades han ratificado protocolos internacionales para prohibir el trabajo peligroso en los niños, pero no definieron la lista de estos empleos, lo cual hace inoperante el convenio.

Mientras, a fines del año pasado las autoridades levantaron un censo de niños trabajadores, y según la subsecretaria Espinosa es previsible una reducción de hasta 20% en la cantidad de menores que trabajan.

Es parte de una estrategia: para recibir algunos subsidios gubernamentales las familias deben comprobar que los niños no están laborando.

Pobres resultados

Recientemente la OIT difundió el Tercer Informe Mundial sobre trabajo infantil, donde establece que el empleo de niños y niñas disminuyó apenas 3% entre 2004 y 2008.

Unos 215 millones de menores de edad realizan algún tipo de trabajo, sólo siete millones menos que hace cinco años.

Sin embargo, de acuerdo con la organización existen evidencias de que en algunos países aumentó el número de niños trabajadores.

La OIT mantiene como objetivo eliminar en 2015 las peores formas de trabajo infantil.