Van Gaal y su gran amigo Mou

Van Gaal

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    • Autor, Raúl Fain Binda
    • Título del autor, BBC Mundo, @BlogDeLalo

La Premier League de la temporada que se avecina puede girar alrededor del eje Old Trafford-Stamford Bridge: tanto el Manchester United como el Chelsea se han reforzado y confían en mejorar sus respectivos rendimientos de 2013-2014.

La llegada de jugadores ha sido más impresionante en el club de Londres (Thibaut Courtois, Cesc Fábregas, Diego Costa, Filipe Luis… ¡Didier Drogba!) que en el de Manchester (por ahora sólo Ander Herrera y Luke Shaw), pero el United puede señalar una incorporación valiosa: el DT Louis Van Gaal.

La importancia que la personalidad de un técnico puede tener en un plantel de futbolistas, reflejada en la extraordinaria aventura de Diego Simeone en el Atlético de Madrid, también se está percibiendo en el Man United: el holandés ha inyectado vigor en un grupo de jugadores que se movían con el entusiasmo de zombis bajo la conducción de David Moyes la temporada pasada.

Van Gaal

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Pie de foto, Van Gaal inyectó entusiasmo en sus nuevos pupilos.

Van Gaal no perdió tiempo en ensayar con sus nuevos pupilos algunas de las variantes tácticas que utilizó el equipo holandés en el mundial. También cambió la ubicación de Juan Mata, a quien Moyes había marginado en la banda, donde perdía protagonismo y no aportaba peligro ni claridad.

Una buena pre-temporada culminó hace unos días con una victoria 3-1 ante un Real Madrid emparchado, ante 109.318 espectadores en el Michigan Stadium. El equipo parece transformado.

El técnico es uno de esos personajes afortunados que siempre saben qué quieren hacer y cómo hacerlo. Esto no quiere decir que acierten: se equivocan a menudo, pero siempre creyendo que hacen las cosas bien. Alguien tendrá la culpa cuando las cosas salgan mal, pero no serán ellos, no.

Van Gaal comparte este rasgo de personalidad con José Mourinho.

Mourinho y Van Gaal

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Pie de foto, Una relación de larga data.

Son buenos amigos, Van Gaal y Mou. Se conocieron en 1997, cuando el holandés llegó a Barcelona para reemplazar a Bobby Robson, el primer mentor en la carrera del Telémaco portugués.

Mou no ocultó su disgusto ante la defenestración de Robson, que tal vez anunciara la suya, pero esto no impidió que hiciera buenas migas con el nuevo jefe, que reconoció su talento. Tanto, que Van Gaal fue uno de los principales valedores del portugués al comienzo de su carrera.

Tan bien se llevan que Van Gaal esquivó hace poco la oportunidad de responder a una declaración agresiva de Mourinho sobre el pase de Luke Shaw: "lo hablaré personalmente con Mou", dijo.

Algunos encontrarán significativo, para comprender una buena relación tan perdurable, el hecho de que estos personajes nunca se cruzaran hasta ahora como adversarios en la misma liga.

Mourinho y Van Gaal

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Pie de foto, Dos buenos amigos que comenzarán a aporrearse mutuamente.

Van Gaal dejó el Barça en el 2000 y pasó en forma sucesiva por los banquillos de Holanda, nuevamente el Barça, AZ, Bayern Munich y de nuevo Holanda; Mou también dejó el Barça en el 2000 y desde entonces dirigió al Benfica, el União de Leiria, el Oporto, el Chelsea, el Inter y el Real Madrid.

No es de extrañar que Mou haya dado el primer paso para explorar los límites de su amistad con el recién llegado a la Premier League. Ambos son impulsivos, pero el portugués también es calculador y ha llegado a la conclusión de que el DT del Man United es el único que está en su propia categoría.

Mourinho está convencido de que Arsène Wenger es un hombre del pasado y cree que Manuel Pellegrini, del Man City, es demasiado "blando" para sostener una campaña prolongada de éxitos.

Pochettino

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Pie de foto, Mauricio Pochettino, en la mira de Mourinho.

De los más jóvenes, respeta al norirlandés Brendan Rodgers, del Liverpool, un ex colaborador suyo que siempre ha proclamado su admiración por él, y sigue con atención la evolución del argentino Mauricio Pochettino, del Tottenham Hotspur, y del español Roberto Martínez, del Everton.

No cree que Rodgers pueda llenar el vacío dejado por Luis Suárez: en este caso no se trata de funciones, sino de efectividad, inspiración, el aporte del crack.

De modo que todo sonríe a José Mourinho esta temporada: hasta se puede jactar de la operación más provechosa de la temporada, que no fue el traspaso de James Rodríguez del Mónaco al Real Madrid, sino la muy lucrativa venta de David Luiz al Paris Saint Germain.

¡David Luiz, ese "jugador de PlayStation controlado por un niño de 10 años"!, como lo definió Gary Neville, ahora un festejado comentarista de TV, además de técnico auxiliar en el seleccionado inglés.

David Luiz

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Pie de foto, Con su venta, Mourinho acabó con el "borroso" paso de David Luiz por el Chelsea.

Luiz, uno de los grandes culpables de la debacle de Brasil en su mundial, no era titular en su puesto natural en el Chelsea y su lugar en el medio campo estaba destinado a Nemanja Matic. Mou se puede atribuir el mérito de librarse de una molestia a cambio del jugoso ingreso de 63 millones de euros.

Todo parece sonreír a Mourinho: tiene un buen plantel al que controla sin los brotes de rebeldía que le amargaron la vida en Madrid; el propietario está satisfecho con las cuentas del libro de pases, la mayoría de los periodistas simpatiza con él, la hinchada pone la mano en el fuego… ¿qué le falta?

Sólo hay un obstáculo a la vista… ese viejo obstinado y talentoso, duro como un pedernal, a cargo ahora de un club con historia y vitalidad, por más que se haya tambaleado en los últimos meses.

Darán un buen espectáculo estos dos buenos amigos aporreándose mutuamente, mientras intercambian sonrisas y zalamerías al finalizar los partidos.

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