Candidatos, hasta en la sopa
A dos semanas de las elecciones, la política se siente en todos los rincones. La gente camina con todo tipo de playeras, botones, collares, delantales, tazas y hasta chanclas (chinelas) con las cabezas de los candidatos.
No es una exageración decir que los partidos se han involucrado hasta en la sopa. Durante las Convenciones a finales de agosto, la compañía Kraft produjó dos tipos de cajas distintas para su "Macaroni & Cheese" (un plato típico estadounidense de pasta con queso) con un elefante para los republicanos y con un burro para los demócratas.
La fiebre electoral ha llegado incluso a las tiendas pornográficas.
Una compañía, aprovechando la popularidad de la candidata a la vicepresidencia, sacó una muñeca inflable a la que llamaron "La no verdadera Sarah Palin", quizá para evitar una demanda.
Menos irreverente, pero que se ha vendido igual como pan caliente, la empresa "herobuilders" sacó al mercado tres versiones de la gobernadora de Alaska, "la ejecutiva", "la colegiala" y "la superheroína".
Las tres versiones, que cuestan entre 27.95 y 30 dólares, llevan los lentes y el peinado que la han hecho famosa. La más atrevida es la "colegiala" con una minifalda de cuadros y una camisa blanca que deja ver un brassier rojo.
Pero Palin no es la única. Los candidatos también tienen sus propios muñecos. Y ahora que se acerca halloween, ya está a la venta máscaras con todos ellos y hasta pelucas para poder disfrazarse el 30 de octubre.
Incluso "Joe el plomero" ya tiene sus propios productos. Yo creo que ya todos lo conocen, pero para los que no, se trata de un hombre de Ohio, que curiosamente ni siquiera tiene licencia para ser plomero, aunque la campaña de McCain lo ha tomado como un ejemplo del "sueño americano".
Aunque, si hablamos del sueño americano, para niños y adultos una compañía de comics aprovechó la euforia electoral y sacó unas historietas donde los "héroes" son nada menos que John McCain y Barack Obama.